La venta de pisos sigue cayendo y baja de las mil viviendas por año

María Hermida
MARÍA HERMIDA RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

En el 2011, hubo 593 transacciones inmobiliarias menos que en el 2010

23 mar 2012 . Actualizado a las 07:02 h.

El negocio de la venta de pisos, otrora gran motor económico de la comarca, ya no puede decirse siquiera que sea un negocio. La transacción de inmuebles, tanto nuevos como de segunda mano, continúa cayendo en picado en Barbanza, Muros y Noia y en el 2011 se situó ya por debajo de los mil pisos vendidos. Se trata de la cifra más baja desde que hay registros en el Ministerio de Vivienda, que arranca en el 2004, cuando la burbuja todavía no estaba completamente hinchada. Por tanto, parece que la crisis del sector del ladrillo continúa agravándose en la comarca. Al menos en lo que a venta de pisos se refiere.

En el conjunto de Barbanza, Noia y Muros, en el año 2011, y siempre según los datos que ofrece el Ministerio de Vivienda, se vendieron un total de 721 inmuebles. Tocan a uno por cada 170 barbanzanos. Claro que hay que decir que, antes más que ahora, muchas de los inmuebles que se ponían o ponen a la venta en la comarca están pensados para personas de fuera que únicamente vienen en verano u otros períodos vacacionales, es decir, para segundas residencias.

Drástica comparativa

La comparación con el año 2010, cuando la crisis ya campaba a sus anchas, es impresionante. En ese ejercicio se vendieron en la zona un total de 1.314 pisos, es decir, bastantes más que en el 2011. A espera de lo que suceda en el presente año, puede indicarse que la crisis en el sector inmobiliario en la comarca todavía no parece haber tocado fondo y continúa hundiéndose, quien sabe hasta qué nivel. La única esperanza es que en el 2012 las cosas vayan un poco mejor, aunque esa hipótesis no parece demasiado probable teniendo en cuenta que los datos económicos a todos los niveles siguen siendo preocupantes y los requisitos para conseguir hipotecas tampoco son fáciles de alcanzar para muchas familias, sobre todo desde que el desempleo alcanza cotas elevadas.