«Este congreso convierte a la localidad pobrense en referente de la cirugía oral a nivel gallego»

BARBANZA

24 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tiene desde hace 16 años una consulta en la villa pobrense, un trabajo que compagina con la docencia en la universidad, concretamente en el departamento de periodoncia, y con colaboraciones en cursos y foros de diversos lugares de España. Su interés por los avances en el ámbito de la cirugía oral llevaron a Gonzalo López Castro a organizar hace cuatro años un congreso que pretendía ser «una reunión de amigos», pero que edición tras edición ha ganado peso incluso a nivel internacional.

-¿Cómo se produce esta evolución?

-La idea de organizar el congreso surgió en el 2006, en el marco de una reunión de colegas en Goteborg. Estaba previsto que fuera en mi propia consulta, con un par de ponencias. Ya entonces hubo tal aceptación que se optó por utilizar el auditorio. A partir de entonces, la historia fue a más cada año. En este, sin ir más lejos, el aforo está completo desde hace más de un mes y los profesionales proceden de diversos puntos de España y Portugal.

-Y eso que se trata de una actividad enfocada a un grupo concreto de profesionales...

-Efectivamente. Las ponencias están orientadas hacia los periodoncistas, a los cirujanos orales y a los cirujanos maxilofaciales. De hecho, de Barbanza hay pocos inscritos.

-¿Es la implantología un sector en auge dentro de la odontología?

-Y tanto que sí. Cada vez hay más demanda. Hace 16 años, cuando yo empecé en esto, teníamos que dedicarnos a explicarle a la gente la técnica que se empleaba y las ventajas que tenía, pero hoy en día puede decirse que ya es una demanda del pueblo. Lo que quieren los pacientes es un tratamiento conservador, usar una fijación para colocar un nuevo diente sin involucrar a las otras piezas de la boca. Y luego está, claro, la rehabilitación oral completa.

-¿Opina por lo tanto que la cirugía oral revolucionó el sector?

-Por supuesto. Yo siempre digo que la anestesia, sin la que no podría haberse alcanzado lo demás, y la implantología son los grandes avances de la odontología. Lo que ocurre es que existe demasiada publicidad sobre este tema y nosotros siempre defendemos que, en primera instancia, debe utilizarse como una herramienta sanitaria.

-¿Considera entonces que la salud bucal debe primar sobre la estética?

-Es la idea que se pretende transmitir a través de este congreso. Lo más importante de la boca son los propios dientes, que son insustituibles. Por ello, lo que debe hacer un profesional es luchar por la conservación de las piezas naturales y, cuando desgraciadamente ya no hay solución, la mejor alternativa es recurrir al implante.

-En vista del éxito que está cosechando este congreso, ¿no se ha planteado trasladarlo a un auditorio con mayor capacidad?

-Claro que he pensado en el tema, pero ni yo ni mis colaboradores somos partidarios de introducir modificaciones en el formato del curso. Nuestra idea es que siga desarrollándose en un ambiente que podría calificar de familiar. Cuando terminan las ponencias, a eso de las dos de la tarde, siempre hay unos aperitivos, que suelen prolongarse durante unas cuatro horas. Es el momento ideal para sacar conclusiones y para seguir formulando preguntas a los ponentes. El objetivo es que esto se mantenga.

-¿El futuro del congreso está entonces garantizado?

-Eso, sin lugar a dudas. Aunque se trata de un foro muy específico, hay que tener en cuenta que este congreso convierte a la localidad pobrense en referente de la cirugía oral a nivel gallego y queremos que siga siendo así. Es más, aún conservando el formato original, nuestra idea es introducir algún que otro cambio de cara a la próxima edición. Está previsto ampliar las jornadas a dos días, que serían sábado y domingo, con el fin de completar la parte teórica con talleres clínicos para que los asistentes comprueben la aplicación de las distintas técnicas.