Las empresas familiares provocan que los jóvenes tengan que hacerse cargo de las embarcaciones


La tradición tira. Y aunque hay jóvenes que escapan de la profesión de marinero, muchos adolescentes no tienen más remedio que hacerse cargo de las empresas familiares. Por eso, en las cofradías de Muros y Noia son numerosos los chicos que acabaron sus estudios los que están a la espera de realizar el curso para la obtención del título de marinero-pescador, una distinción indispensable para poder salir a faenar en una pequeña embarcación.

Este documento es muy reciente y viene a sustituir el certificado de marinero de competencia y que ahora sus poseedores deberán cambiar por la nueva titulación, aunque no tendrán que realizar ningún cursillo.

La crisis que está atravesando el sector pesquero impide a los armadores que están a punto de jubilarse vender sus embarcaciones. Esta situación, que se une a la falta de salidas laborales, provoca que los jóvenes no tengan más remedio que coger las riendas del negocio familiar y hacerse a la mar. «Ou isto, ou deixar pudrir o barco no muelle e as artes de pesca», afirmaba un armador que está a punto de cobrar la pensión.

Esta circunstancia se está notando en las listas de las cofradías a la hora de solicitar la realización de cursos de marinero-pescador. Un trabajador del pósito muradano señaló que acaban de realizar un curso y la mayoría de los asistentes «eran rapaces novos que aínda non se incorporaron ó mundo laboral», comentó.

Las peticiones un Muros son muy numerosas y a pesar de las clases que remataron hace dos semanas, tienen pedidos otros dos, pues la lista de espera de vecinos de la localidad supera los sesenta.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

Las empresas familiares provocan que los jóvenes tengan que hacerse cargo de las embarcaciones