La gala de los Dolmen de Ouro marcará el inicio de un nuevo ciclo


La vigésima edición de la gala de los Dolmen de Ouro, que se celebrará el 10 de octubre, marcará un punto de inflexión y el inicio de un nuevo ciclo en esta cita anual de las agrupaciones empresariales del área barbanzana. Hace un par de meses, diversas patronales apostaron por la modernización de la ceremonia. Consideraban que, con la estructura en vigor, la concesión de los premios estaba perdiendo peso y se planteó la necesidad de modificar el actual criterio de selección de los posibles candidatos a llevarse el máximo galardón: la reproducción del dolmen de Axeitos.

Para iniciar la nueva etapa, cuyos cambios deberán fraguarse después de la ceremonia de este año, la Federación de Empresarios de Barbanza (FEB) ha decidido preparar un acto especial con el que se cerrará esta etapa.

Por este motivo, el encuentro del día 10 lo organizará la propia FEB, en lugar de hacerlo una asociación empresarial concreta, como suele ser habitual. Además, la cita será un homenaje especial a las 19 galas que se han celebrado hasta ahora. La primera edición fue la de Ribeira, en el año 1989.

Pero no solo se recordarán las ceremonias realizadas durante estos años, sino también, de manera muy especial, a quienes en ese momento las presidieron como máximos responsables de la FEB.

Trabajo

De esta forma, se reconocerá el trabajo de quienes precedieron en el cargo a la actual dirigente, Gladys Bermúdez. El primero fue Juan Manuel Penalta, entre 1989 y 1992. Se da la circunstancia que ha fallecido, por lo que desde la FEB se indicó que la pretensión es que acuda a la cena alguna persona de su familia para recoger la distinción que pretende dárseles a los ex presidentes.

A Penalta le sucedieron Anxo Cristobo, de 1992 a 1998, Manuel Tomé Arca, que estuvo hasta el 2003; Ramón Hermo, que dirigió la patronal comarcal entre el 2003 y el 2005; y Pablo Martelo, que dejó la dirección a mediados de este año.

Lo que todavía no se ha decidido, según explicó Gladys Bermúdez, es el tipo de acto que va a realizarse ni con qué presente se les obsequiará. El símbolo por excelencia de la FEB es el dolmen de Axeitos, pero no se ha determinado si, al tratarse de una ocasión tan especial, se preferirá otro objeto.

La intención de la patronal comarcal, según manifestó Gladys Bermúdez Siaba, es que esta cita anual vuelva a cobrar el realce que tenía en sus orígenes.

Aunque quedan por delante muchos meses para definir los detalles, no se descarta la posibilidad de reducir a cinco el número de empresarios galardonados en cada edición. Hasta ahora se concedían 16 premios y algunos responsables de las asociaciones empresariales que forman parte de la FEB consideran que es un número excesivo.

Como un avance de lo que pretende hacerse, Gladys Bermúdez precisó que se quiere que la ceremonia de este año gane en agilidad. Desde la dirección se precisó que durante las próximas semanas irán dándose a conocer todos los detalles sobre la celebración y sobre el modo en el que se recordarán las 19 veladas que se han vivido hasta la fecha.

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