Bugallo dice que el plazo es inadmisible y confía en que se rebaje y el PP habla de debilidad del regidor
BARBANZA
Al alcalde no le salen las cuentas, de ninguna manera, con el plazo de 41 meses, salvo que el ministerio haya optado por prolongarlo «por razones de encaixe orzamentario», para dilatar los pagos en cuatro anualidades, aunque no realmente la ejecución de la obra. Es más, confía en que para la resolución del concurso se recoja alguna medida que permita rebajar de forma importante ese calendario, porque para la ciudad es «inaceptable» una obra en el Hórreo de casi tres años y medio. Xosé Sánchez Bugallo se agarra a la explicación del encaje presupuestario teniendo en cuenta que la intervención costará el doble (30,3 millones) de lo previsto inicialmente, porque no ve otra razón dilatoria para una obra que, en su opinión, deberá resolverse entre 18 y 24 meses. El regidor no solo está convencido de que el Hórreo será transitable, en superficie y a nivel inferior, para el próximo año santo, sino que porfía en «que ten que ser así; o contrario non se sostén». Admite que quizá no para enero o febrero del 2010, pero sí ya para buena parte del próximo jacobeo, la obra tiene que estar concluida, por mucho que Fomento haya publicado su concurso con un plazo máximo de 41 meses. «Non pode ser así», dice respecto del calendario del ministerio, y eso «haberá que resolvelo no proceso de adxudicación», durante el cual Bugallo confía en que el plazo de ejecución se reduzca, y de forma significativa. «Es disparatado» Tan inaceptable como para el alcalde, el plazo lo es también para la oposición municipal, aunque el Partido Popular tiene otra explicación para el tiempo con que la obra se ha sacado a concurso. Y esa es «la debilidad» de un gobierno local que «no ha sabido negociar con el Ministerio de Fomento». Para el PP, ese es un plazo no solo «desproporcionado», sino que observa «disparatado» pensar que una zona «tan crítica» como esa para el tráfico de la ciudad pueda estar «casi cuatro años levantada». Según el líder opositor, Gerardo Conde Roa, después de «diez años de retraso» con este proyecto, el hecho de que ahora se licite con un plazo de 41 meses «lleva a pensar que realmente no se quiere ejecutar la obra».