LA LLAVE
27 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.EL TÍPICO tópico es realidad: el monte ya tiene puertas, al menos la sierra de Barbanza. La mejor solución a los líos entre comuneros y ganaderos ha sido vallar, con alambre de espino, los perímetros donde el ganado mostrenco no puede pastar. Lo malo es que el sistema limita o dificulta el tránsito de otros animales, entre ellos los humanos. Argumentan que la actuación es fruto del acuerdo entre ambos colectivos, lo que significa que han quedado fuera otros como los cazadores, los ecologistas..., en definitiva, todos los que no tenemos intereses para explotar este territorio donde se crían vacas y árboles, para beneficio de intereses particulares o determinados colectivos. Se me plantean dudas como qué ocurrirá cuando se produzca un incendio y haya que acceder a esas zonas con la visibilidad reducida, o si a alguien le quedarán ganas de participar en plantaciones o echar una mano en caso de fuego...