El artista Veiras Manteiga reúne en una muestra los retratos de 50 personajes publicados en La Voz La exposición de los dibujos se inaugura esta noche en la casa de cultura noiesa
16 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La casa de cultura de Noia es el lugar escogido por el artista local Xosé Luis Veiras Manteiga para reunir y dar a conocer una serie de 50 caricaturas sobre personajes populares del territorio barbanzano, trazos que vieron la luz por primera vez en las páginas barbanzanas de La Voz de Galicia. La inauguración es hoy a las nueve de la noche y se podrá visitar hasta el 29 de este mes. Los dibujos se publicaron entre los meses de septiembre del 2002 y abril de este año, en una sección bautizada con el nombre de Politecaturas en la que Maxi Olariaga se encargaba de plasmar por escrito los aspectos más jugosos de cada perfil biográfico y humano. Por esta galería desfilaron políticos, escritores, médicos, músicos, actores, historiadores, restauradores, fiscales e incluso Rodríguez Zapatero o David Vidal, pero también personas que viven en el anonimato y que no son conocidas por el gran público de la comarca barbanzana. El creador de las caricaturas se siente especialmente orgulloso de una, a la que le unen vínculos de sangre, pues en ella se refleja el rostro de su progenitor, Antonio Veiras. La pieza que le resultó más difícil de concluir fue la del músico y compositor Rodrigo Romaní. Algunas figuras inmortalizadas sobre el papel por Veiras Manteiga no habitan ya el mundo de los mortales, como son el profesor Antonio Gutiérrez de Velasco y el fotógrafo Esteirán, tristemente desaparecidos. La mayoría de las obras que se podrán contemplar en esta exposición tienen un denominador común, y es que el artista ha prescindido de trazarles la nariz. A cambio, se emplea a fondo para clavar ese gesto, esa expresión facial por la que los seres humanos se distinguen entre sí. «É o que máis custa de todo», confiesa el pintor. Sobre la reacción de los personajes que han tenido el lujo de ser retratados con un toque de humor durante la publicación de la serie, el autor se reconoce muy satisfecho por los comentarios que le han llegado a sus oídos hasta la fecha. Aquellos que se mueran de ganas por servir de modelo de inspiración no deben caer en el desánimo, ya que Veiras Manteiga no tiene pensado, por el momento, colgar el hábito de hábil caricaturista.