Los afectados por el plan parcial se reunirán mañana con Jesús Alonso para exponerle su postura El centro social de Boiro fue escenario el domingo de una reunión entre los vecinos afectados por la modificación puntual de las normas subsidiarias del entorno de Barraña y Praia Xardín, con la intención de aunar posturas antes de las conversaciones que mantendrán mañana con el alcalde de Boiro, Jesús Alonso. Los propietarios creen que los metros exigidos para poder edificar, 1.260, son demasiados, y piden que se reduzcan a quinientos. El proyecto se encuentra todavía en su fase de exposición pública.
15 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Los cerca de cien propietarios de las fincas afectadas por la modificación puntual de las normas subsidiarias de la zona de baja densidad de Barraña celebraron una reunión en el centro social de Boiro para expresar sus diferentes puntos de vista sobre cómo debería plantearse esta modificación, que no satisface ni a la décima parte de los afectados. Según estos vecinos, la propuesta del gobierno de Boiro establece parcelas edificables demasiado grandes, a partir de los 1.260 metros, por lo que plantearán al alcalde, Jesús Alonso, así como los arquitectos redactores del proyecto, una propuesta alternativa durante la reunión que mantendrán mañana, a las siete de la tarde, en el salón de plenos del ayuntamiento boirense. El motivo de esta reunión previa se debía a la necesidad de fundamentar unas razones de su negativa a aceptar esta modificación, que estuvieran argumentadas y apoyadas por la mayoría. Así, el planteamiento estará refrendado por los vecinos, que confían en que las autoridades municipales se muestren receptivos. El próximo 2 de febrero terminará el plazo para presentar alegaciones a estas modificaciones puntuales, por lo que los propietarios afectados esperan que la unión entre todos ellos sirva para sensibilizar a las autoridades locales, de forma que sean aceptadas la totalidad de sus propuestas. Zona incluida Los terrenos que son objeto de esta reordenación urbanística comprenden una franja aproximada de unos cien metros que discurre paralela a la línea de la playa, entre las calles número 16, 17 y 18, 20 y 21, que abarca siete hectáreas. Entre estos terrenos y el parque de A Cachada queda un espacio protegido, calificado como suelo no urbanizable, que será estudiado en un futuro. Hasta el momento, está abierta al tránsito la calle 18, que une la avenida de la Constitución con el paseo marítimo, y ahora se pretenden abrir dos nuevas calles transversales. La propuesta alternativa de los vecinos pretende que la extensión mínima de una parcela edificable sea de quinientos metros cuadrados y no de 1.260, así como enderezar el camino de O Areal y la calle número 6, la cual se subiría unos metros hacia arriba.