Carbón al Concello y a la Xunta como castigo por la gestión del conflicto en el geriátrico Valle-Inclán

Políticas, trabajadores y familiares de residentes entregaron un cofre con el mineral en el Concello para dar muestra de su malestar


Vilanova

El personal del registro del Concello de Vilanova se encontró con una situación insólita. Como otras veces, la concejala de Gañemos Vilanova, Elena Cores, acudió al mostrador, pero esta vez no llevaba ningún papel. En la mano tenía un cofre con trozos de carbón que depositó en el Concello para dejar constancia de lo mal que se ha portado el gobierno local en relación al conflicto surgido en la residencia Valle-Inclán. La concejala de la oposición no estaba sola. Con ella acudieron el portavoz de Somos Cambados, Tino Cordal, trabajadores y familiares de los residentes del centro geriátrico, que de esta forma quieren dar visibilidad a su malestar por la gestión que están haciendo el Concello y la Xunta a raíz de la orden de cierre que pesa sobre la residencia. Minutos antes, en rueda de prensa, el colectivo denunció el «oscurantismo» que observan en la Consellería de Política Social sobre esta cuestión porque, ni han convocado la reunión que le solicitó en su día el Concello, ni remiten a la Valedora do Pobo la documentación preceptiva.

A la espera de que el asunto se debata en comisión parlamentaria, a instancias del grupo parlamentario de En Marea, Gañemos insta al delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, a que les haga llegar la resolución del TSXG por la cual se ordena el cierre de la residencia, «porque noso equipo xurídico non a atopa». Y volvieron a reiterar su petición de que la residencia siga abierta, con el fin de conservar los cincuenta puestos de trabajo directos que genera y evitarle al centenar de residentes un traslado a otro centro. «A Xunta está deshumanizando o tema», señaló la concejala.

Entre tanto no se despeja el futuro de la residencia, los trabajadores piden que se les deje trabajar. Denuncian que son objeto de continuas inspecciones, una por semana, lo cual «interrompe o bo funcionamento do centro, non nos deixan traballar en paz». Elena Cores llegó a hablar de acoso laboral hacia este colectivo.

Por su parte, una de las familiares de los residentes calificó de excelente el servicio que está dispensando la residencia y lanzó un aviso a navegantes: «Imos resistir». Tino Cordal reiteró su apoyo a las demandas de Gañemos y anunció que en Cambados se abordará el tema en el pleno de enero, toda vez que su moción quedó aplazada por la suspensión del pleno de diciembre. «Pedimos una solución, non se pode deixar tirados aos traballadores nin aos residentes».

De este asunto habló ayer también el alcalde Gonzalo Durán a preguntas de la prensa. Reiteró su apoyo a que la residencia siga abierta, pero está lejos de comulgar con la estrategia que se ha marcado Gañemos. «Lo que puedo decir es que, de momento, el centro sigue abierto y deseamos que siga abierto. También es cierto que hay algún partido político que trata de montar follón, la extrema izquierda es así, los comunistas siempre obran con agitación y propaganda. Si cuadra no es lo mejor para los trabajadores lo que se esté haciendo eso. Ya estamos acostumbrados, siempre son los mismos», indicó.

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