O Ramal difícilmente aguantaría otra propuesta que su apertura al uso ciudadano

Jesús Paz VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

Jesús Paz, expresidente de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía, argumenta que el tiempo ha consagrado el consenso Concello-Puerto de 1998 como el camino a seguir

14 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En las últimas semanas se ha vuelto a abrir el interminable pero necesario debate sobre la utilización del espacio portuario en Vilagarcía de Arousa, concretamente sobre la utilización del muelle de O Ramal. Cabe recordar, en este sentido, que el nuevo marco estratégico del sistema portuario de interés general, aprobado en octubre del 2022, amplía sus funciones co-emprendedoras y co-creadoras, en las dimensiones económica, ambiental y social, en coordinación con el resto del sector público y en alianza con el sector privado. El marco estratégico se constituye, así, como referencia para las distintas figuras que componen la planificación portuaria, de forma que dé respuesta adecuada y sostenible a las necesidades de las empresas y a la sociedad a las que presta servicio. Por otra parte, su articulación urbanística se desarrolla a través de un Plan Especial de Ordenación, que deberá incluir las medidas y previsiones necesarias para garantizar una eficiente explotación del espacio portuario, su desarrollo y su conexión con los sistemas generales de transporte terrestre.

En el caso de Vilagarcía, el plan especial se aprobó a finales de 1999, recogiendo el convenio urbanístico que suscribieron el Puerto y el Concello en julio de 1998, conocido como «abrir Vilagarcía al mar», mediante el desarrollo de diversas actuaciones que llevaron a abrir los espacios más cercanos al frente de la ciudad: la parcela de Fexdega, la explanada TIR, la utilización pública del vial de acceso al Puerto, el espacio de la escuela de vela, la urbanización de Valle Inclán y su conexión con la AP-9, o la utilización pública de la explanada de O Ramal. A su vez, el grueso de la actividad portuaria se concentraba hacia el sur de la zona de servicio y los muelles Comercial, Comboa y Ferrazo.

Las figuras de ordenación que activó el Puerto fueron el Plan Director de Infraestructuras (2002) y el primer Plan Estratégico redactado por la institución en la misma fecha. 25 años después, el balance de esta planificación es muy positivo, tanto para el Puerto como para el entorno socioeconómico al que da servicio. El tráfico portuario pasó de 990.000 toneladas en el año 2000 a superar el millón y medio en el período 2023-2025, pero todavía es más significativo desde el punto de vista cualitativo. Solo un dato: el valor industrial de las mercancías pasó de 407 millones de euros en el 2010 a 2.200 millones en el 2025, y el empleo generado en la zona de servicio alcanza los 1.200 empleos.

Sucede que, transcurridos esos 25 años, sus usuarios advierten que el Puerto tiene unas infraestructuras disponibles prácticamente colapsadas, especialmente de cara al futuro. Descontado O Ramal, sobre el que existe —o existía— un consenso de abrirlo a usos no estrictamente portuarios, y teniendo en cuenta que la mayor bolsa de suelo sin uso se encuentra en el entorno de Ferrazo, pero está comprometida para el desarrollo de la terminal de contenedores que opera Boluda, no existen prácticamente nuevos espacios de promoción o desarrollo de almacenamiento cubierto o descubierto para las empresas existentes o nuevas empresas que demanden equipamientos para el desarrollo de sus líneas de negocio en base al comercio marítimo internacional de mercancías. Basta con dar una vuelta por el espacio portuario para comprobar esta afirmación.

A comienzos del segundo cuarto del siglo XXI, resulta imprescindible volver al análisis global, presentar de forma consensuada y sostenible nuevas propuestas que marquen el camino y den respuesta a medio plazo a los retos a los que se enfrentan la economía y la sociedad en su conjunto. Todo ello desde las directrices del nuevo Marco Estratégico del Sistema Portuario de Interés General, desarrollando nuevas figuras de planificación: Plan Estratégico y Plan Director de Infraestructuras y, si es necesario, una revisión más profunda del Plan Especial de Ordenación de Espacios Portuarios.

Pero lo importante hoy es recordar el consenso de finales del siglo pasado y no dar palos de ciego sobre su futuro. Aquel convenio de 1998 ha demostrado que este es el camino. Vilagarcía ya no se reconocería sin los nuevos espacios abiertos al uso público. No podemos cometer un nuevo error al no avanzar en la recuperación para su uso ciudadano de espacios inutilizados para el uso comercial. Fruto de aquel consenso, de los 573.000 metros cuadrados de dominio público portuario, 165.000 están abiertos al uso ciudadano: 50.000 en modalidad de concesión (a organismos públicos y privados) y unos 115.000 sin concesionar, abiertos directamente al uso público.

Es hora, por tanto, de ponerse las pilas, de volver al consenso. El Puerto tendrá que hacer, mediante una nueva planificación, sus deberes y poner sobre la mesa nuevas propuestas de optimización del espacio existente o nuevas propuestas analizadas desde distintas perspectivas, incluida la ambiental. Por su parte, el Concello también deberá tomar posiciones positivas para alcanzar el consenso necesario que permita su desarrollo sostenible y que pueda alcanzar el objetivo de seguir siendo útil a la economía y a la sociedad a la que sirven las dos instituciones públicas. Sin pasos atrás, sin nuevos errores y manteniendo las expectativas creadas a través del consenso alcanzado a finales del siglo pasado. Incluido el muelle de O Ramal, que difícilmente aguantaría, desde un punto de vista técnico, náutico o de su conexión con los sistemas generales de transporte terrestre, otra propuesta que la de abrirse al uso ciudadano y a los usos compatibles.

Pensar el muelle de O Ramal. Sobre estas líneas, uno de los esbozos que Manuel Gallego Jorreto, premio nacional de Arquitectura y autor del complejo municipal de A Illa, apuntó para el desarrollo de O Ramal. Hay elementos que han quedado obsoletos, como el hotel cilíndrico, pero también ideas brillantes, como los espacios de baño que se orientan a la playa.

Jesús Paz Arias. Sociólogo, fue presidente de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía (2005-2007) y de Vigo (2007-2009)