El cine club, que cumple 50 años, registró una media de cien personas en las proyecciones de su Semana de Cine
14 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La Semana de Cine de Ádega es una de las joyas que se esconden en el verano arousano. El cine club vilagarciano lleva años eligiendo con esmero los títulos que, en agosto, comparte con una ciudad abarrotada. Lleva años, también, sacando las películas a la calle, aderezándolas con música en directo... Lleva años, en fin, convirtiendo cada una de sus proyecciones en una experiencia, en un momento que vale la pena guardar en la memoria para alimentarnos de él cuando llegue el invierno. Este año, la Semana de Cine de Ádega fue especial: la entidad cumple medio siglo y querían convertir su regalo estival a Vilagarcía en toda una fiesta. Y lo han logrado. Una media de cien personas asistieron a las proyecciones. Los números sirven para contar, pero en este caso, lo que realmente cuenta es la satisfacción del público, su fidelidad a un evento modesto pero delicioso, que se ha ido consolidando gracias a propuestas tan espectaculares como las películas-concierto. Este año se proyectó El hombre sin piernas, con música del Chus Pazos Trío. Al finalizar el espectáculo, desde el patio de butacas del Salón García se alzaron las voces de personas que reconocían que los filmes con música en directo son una de las citas clave de sus vacaciones. Casi nada.
El cine al aire libre —este año con fiesta incluida en el parque Enrique Valdés— es otro de los clásicos de esta semana de imaginación y cultura. Puede que también se convierta en un clásico la grabación, a las puertas de cada proyección, del podcast Gafapasta Plasta. Y es que si algo sabe Ádega a sus 50 años es que no hay que «quedar mirando para o pasado», sino «buscar novas maneiras de compartir o cinema, mantendo intacta a razón pola que naceu en 1976: reunir persoas arredor dunha pantalla para descubrir, conversar e gozar xuntas».