La banda madrileña sorprendió al público con un concierto lleno de energía y un estilo único
18 jul 2026 . Actualizado a las 14:20 h.Hay artistas que tienen algo diferente, artistas que con su música te transportan a un mundo despreocupado. Esto es lo que Carolina Durante hace sentir cada vez que sale a la palestra. El viernes, a las once de la noche, comenzaba uno de los conciertos más esperados del Atlantic Fest. Con el arenal abarrotado, sonaron los primeros acordes de Joderse la vida. La banda madrileña arrancaba por todo lo alto una actuación que muchos consideraban el plato fuerte de la jornada.
Desde mucho antes del inicio ya se intuía lo que estaba por venir. Las largas colas y la multitud congregada frente al escenario confirmaban la expectación que despertaba el grupo. Y Carolina Durante no decepcionó. Con una puesta en escena sencilla y ese estilo desenfadado que les caracteriza, los madrileños conectaron desde el primer momento con un público completamente entregado. Bastaron apenas unos minutos para ver los primeros saltos y escuchar los primeros aplausos. Diego Ibáñez, vocalista del grupo, no tardó en dirigirse al público gallego: «Buenas noches, Vilagarcía. Como siempre que venimos a Galicia, el ambiente se agradece», afirmó el cantante. De esta manera, daba por comenzado el encuentro más esperado para los jóvenes, y los no tan jóvenes, que al son de Misil explosionaban, haciendo suyo el recinto de A Concha. No faltaron canciones imprescindibles de su repertorio, como Normal o No me expongas los mensajes, ni tampoco el esperado guiño a Licor Café, convertido ya en un clásico de sus directos.
Sin embargo, aunque parecía que Carolina Durante ya lo había dado todo, llegaron las sorpresas y, con ellas, el clímax. Desde un monstruo oficinista hasta un solo de saxofón sorprendieron a un público, elevando el concierto a una experiencia única que solo los madrileños podían crear. Así se fue consumando uno de los últimos conciertos de la primera noche del Atlantic, pero no sin antes poner un punto final con la canción Hamburguesas, que sin duda levantó al público, culminando un cierre perfecto. Con ello, ya se preparaba Grande Osso para animar a los asistentes a la espera del último grupo de la noche, Two Door Cinema Club, que cerró esta primera cita al más puro estilo indie rock.