«A Emilia Pardo Bazán le llegaron las novelas de Sherlock Holmes y no le gustaron. Dijo que ella podía hacer algo mejor»
VILAGARCÍA DE AROUSA
Ángela Curro ilustra «La gota de sangre», la adaptación al cómic de la considerada como la primera novela negra escrita por una española
29 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ángela Curro (Vilagarcía de Arousa, 1985) llegó a La gota de sangre de un manera un tanto particular: «Les enviara a los de Grafito otro proyecto para que lo viesen y lo valorasen. El que envié me lo rechazaron, pero me propusieron hacer este otro», señala.
—¿Conocía previamente la novela de Emilia Pardo-Bazán?
—No, no. Sabía que había escrito muchos libros y conocía las más famosas, Los pazos de Ulloa y poco más. No sabía que había hecho novela de detectives.
—Además, se la considera una pionera, la primera obra noir de una escritora española.
—Sí. En su día, le llegaron las novelas de Sherlock Holmes y no le gustaron. Dijo que eran muy superficiales y que ella podía hacer algo mejor. Y se puso a escribir eso.
—¿Considera que hizo algo mejor? ¿Supero a Conan Doyle?
—Sí, pero Sherlock Holmes también me gusta. Cada uno en su estilo, pero están muy bien todos.
—¿Qué destacaría de «La gota de sangre»?
—Que vamos siguiendo todo lo que hace el protagonista, todas las pistas que va encontrando y también la profundidad de los personajes, que cada uno tiene su personalidad y actúa en consecuencia.
—En esta adaptación el guion es del valenciano Ricardo Bilbor y el color de la extremeña Alicia Soria, ¿cómo se compagina el trabajo a distancia?
—Nos vamos hablando, sobre todo, por WhatsApp. Vamos encontrando huecos en el día, porque luego cada uno tiene sus proyectos, por eso hay que sincronizarse en ese sentido para ir trabajando.
—¿Qué otros proyectos tiene?
—Va a salir con el que estoy ahora, que es Pat Estrela, que es un cómic infantil de la Editorial Antela y con guion de David Braña. Va a salir próximamente —el 1 de abril—.
—¿Qué fue lo más complicado de «La gota de sangre»?
—Recrear el Madrid de la época. Hay que buscar fotos antiguas porque, al ser de una novela de 1910, los edificios cambiaron un montón.