Adiós a Mar Barral y su búsqueda innegociable de nuevos caminos para la cerámica
VILAGARCÍA DE AROUSA
Carril y Catoira despiden a la artesana que aplicó su talento a una constante investigación y al diálogo entre códigos estéticos
03 mar 2026 . Actualizado a las 20:02 h.Si nada hubiese sucedido, Mar Barral estaría a punto de culminar su propuesta anual para fusionar cerámica y costura tradicional con la vista puesta en la Mostra do Encaixe de Camariñas. De sus manos y de su ingenio surgieron en el seno de Arte Encaixe proyectos capaces de aunar el Camiño de Santiago con el mar de Arousa y su relación con el universo vikingo. Es solo un ejemplo de su talento y del espíritu de innovación que alentaba en él. El taller de Abalo (Catoira) en el que Mar desplegaba sus ideas y su trabajo permanece, sin embargo, en silencio. Este domingo, con marzo desperezándose y la primavera aleteando ya, la enfermedad que padecía consiguió doblar su fuerte pulso de ceramista. Por delante queda el legado estético de una mujer que quiso ser maestra y supo hacer de la artesanía su vida pese a haber llegado a ella a través de una vía secundaria. Tenía 56 años.
Desde su punto de vista, el proceso creativo se articulaba como un círculo perfectamente cerrado, que la artista abarcaba en todas sus fases. Desde el diseño y la ideación a la modelación y la elaboración física, material, palpable de cada obra. Sin descuidar su venta; Vilagarcía gozó del pequeño lujo de disponer durante un tiempo de un establecimiento propio, que mantuvo mientras le fue posible. Consciente de las dificultades que el artesano debe sortear para construir un proyecto sostenible, la ceramista arousana había depositado en la innovación buena parte de su empeño. Hace unos años, detallaba desde las páginas de La Voz los entresijos de la técnica raku que había adoptado: una vez modeladas, las piezas eran pintadas e introducidas en el horno para ser extraídas en cuanto alcanzaban temperatura de rojo vivo y sumergidas en un recipiente con serrín y hojas secas. «Iso fai que as pezas teñan un acabado metalizado, brillante», le explicaba a Rosa Estévez.
Las pruebas de ecoprint, otra formulación que permite imprimir hojas de plantas en la tela, y ella investigaba para su aplicación a la cerámica, despuntaban entonces en su vivienda-estudio que, encaramada a las faldas del Xiabre, funcionaba también como el mejor escenario para la exposición de sus propuestas.
Como cualquier creador que trabaje con verdadera honestidad, Mar Barral nunca se irá del todo. Su forma de ver el mundo y de transmitirla a través de un código estético particular anida en cada una de sus obras, hablando a un nivel más profundo que el que pueden articular las palabras. Solo hará falta prestarles ojos con los que contemplar y manos con las que apreciar sus pliegues, recorridos de un significado que trasciende el tiempo.
[Mar Barral está siendo velada en el Tanatorio de Arousa, en Vilagarcía. El martes, a las 11 de la mañana, sus restos serán conducidos a la iglesia de Santiago do Carril, donde se oficiará el funeral por su memoria]