Vilagarcía activa el bosque escuela dedicado al profesor Juan Manuel Pérez Eyré
VILAGARCÍA DE AROUSA
El gobierno local llevará a pleno la firma de un convenio con la Universidade de Vigo para su creación en una parcela de cinco hectáreas en Pinar do Rei
19 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Desde hace casi veinte años, Vilagarcía dispone de una amplia superficie en el entorno de Pinar do Rei. Son cinco hectáreas resultado de las obras del nuevo trazado ferroviario y la necesidad de depositar en alguna parte las ingentes cantidades de tierra removidas a lo largo de aquellos trabajos. Sin un uso claro definido, el lugar sirvió para acoger a los falsos abetos que el Concello de Vilagarcía distribuyó entre los comerciantes en la campaña navideña de hace un par de años. Desde ahora, este enclave tiene un nombre, una función y un sentido. En él se creará el bosque escuela Juan Manuel Pérez Eyré.
La propuesta surgió del profesor e investigador de la Universidade de Vigo Óscar Briones y desde el primer momento contó con el visto bueno del gobierno socialista de la ciudad. «Será un novo espazo que os centros educativos de Vilagarcía poderán empregar como área de aprendizaxe en plena natureza», subraya Ravella. En él se creará un área de frondosas atlánticas reutilizando la vegetación preexistente, con la orientación de un bosque maduro. Se trata del rewilding o renaturalización, una técnica de preservación de espacios naturales en la que la intervención del hombre sea la mínima indispensable y Briones está desarrollando en diferentes puntos de Pontevedra y A Coruña.
A fin de activar este proceso, el grupo de gobierno llevará al pleno ordinario de este mes la aprobación de un convenio con la UVigo que facilitará la creación del bosque escuela. La parcela de Pinar do Rei incrementará la Rede de Bosques Atlánticos en la que trabaja el profesor vilagarciano con un afán de escalabilidad. Esto es, de alcanzar un modelo de gestión que pueda ser replicado en otros municipios.
Uno de sus objetivos es vincular el bosque con una vertiente pedagógica clara en memoria de Pérez Eyré, quien impartió clases durante muchos años en el colegio San Francisco, siendo el profesor de centenares de vilagarcianos. La idea es que los centros lo empleen como un aula de actividad al aire libre en la que desarrollar talleres, laboratorios o excursiones, entre otras actividades. Pero sus bondades van mucho más allá, puesto que la presencia de una masa arbórea de este tipo redunda en la mitigación de los temibles incendios forestales, la mejora de la retención del dióxido de carbono presente en la atmósfera o el fomento de la diversidad autóctona, que la presión humana amenaza en las Rías Baixas.