Inquietudes sobre la regeneración de la playa de Vilagarcía y eliminación del cadillo

Asociacion para la Defensa de la Playa de Vilagarcía (Adeplavi) VILAGARCÍA

VILAGARCÍA DE AROUSA

Obras que se realizan en la playa de A Concha para eliminar el cadillo
Obras que se realizan en la playa de A Concha para eliminar el cadillo MONICA IRAGO

Las actividades que se desarrollarán en el arenal contradicen todas las precauciones que se contemplan en el proyecto para evitar una nueva infestación de la plaga

18 may 2024 . Actualizado a las 15:06 h.

En la sesión plenaria del Concello del pasado 4 de abril (grabada y publicada en la sede electrónica del Concello) compareció el edil de Turismo (sr. Carou) a raíz de la interpelación presentada por los grupos de la oposición (BNG, EU y PP) para que se explicaran asuntos relacionados con el proyecto de actuación en la playa de Vilagarcía (fecha de comienzo de las obras, plazo de ejecución, afectaciones a eventos, servicios e instalaciones en la playa...). El edil expresó que el Atlantic Fest tenía garantizada su continuidad en la playa de A Concha esta edición y también las próximas, que la actividad de los chiringos seguiría esta temporada estival y, que se llevaría a cabo la recolocación de los columpios, tirolinas, etc.

En las dos reuniones que Adeplavi ha mantenido con Costas este año (la última el 10 de mayo) para tratar asuntos relativos a la playa de Vilagarcía mostraron en todo momento una gran sintonía con nuestras preocupaciones y nos expresaron su firme voluntad de realizar un seguimiento para extremar el cuidado de la playa tras las obras de regeneración. En esta línea, teniendo en cuenta los informes técnicos pertinentes, evitarían cualquier actividad que pusiera en riesgo los beneficios obtenidos. Y nuestras inquietudes que ahora exponemos están fundamentadas en la memoria del Proyecto de «Actuaciones de mejora de la accesibilidad y tratamiento de la vegetación invasora en las playas de A Concha y Compostela» y en publicaciones científicas.

En el Proyecto se deja constancia (Doc.no1) del fracaso de las reiteradas campañas de erradicación realizadas en el pasado, que el cadillo (Tribulus terrestris) es una especie invasiva de erradicación difícil debido a que sus semillas permanecen activas durante 3-7 años de promedio, que sus frutos están especialmente diseñados para facilitar su dispersión al adherirse a los pies, calzados y neumáticos, que es de crecimiento rastrero, que la planta ha encontrado un entorno muy favorable en la playa para su expansión, en definitiva teniendo en cuenta todas estas circunstancias adversas se plantean una solución innovadora que aporte «ciertas garantías de erradicar el cadillo».

El proyecto de referencia propone reemplazar la arena superficial, donde se encuentran la mayoría de los frutos, con arenas de capas más profundas de la misma playa, evitando así trasladar grandes cantidades de arena a otros lugares, con los problemas logísticos y de dispersión de Tribulus que esto implica. Se hace especial hincapié en que se ha de evitar la propagación tomando medidas tales como que «el acopio de los materiales extraídos se realice en zonas limpias sin contacto alguno con los materiales procedentes del decapado inicial».

¿Qué mejor manera de contradecir este cuidado extremo para evitar el contacto entre zonas infectadas y limpias que permitir que la multitud de gente que asistirá al festival (con una afluencia esperada de más de 10.000 personas) y que se concentrarán a lo largo del paseo, zonas playa sin tratar, parques, aparcamientos y otros aledaños del entorno, pisen después la zona regenerada en el interior del propio recinto? Y todo esto sin contar que la adecuación del recinto y el desarrollo del evento implica como otros años, la utilización de maquinaria para armar los escenarios, áreas de comida habilitadas para el evento, colocación de baños portátiles, proliferación de materia orgánica (restos de comida, botes, plásticos, acumulación de basura), etc. Todo lo cual degrada el arenal y será una fuente inagotable de diseminación de la planta y caldo de cultivo para que la playa se pueble nuevamente de cadillo. Para la garantía de buena ejecución de las obras se fija en el proyecto de referencia un plazo de un año a partir de la recepción de la Administración y se añade que el contratista no responderá de los daños o deterioros ocasionados «por el mal uso que hubieran hecho los usuarios».

¿Quién responderá entonces de una nueva propagación del cadillo como consecuencia de los daños o deterioros ocasionados por un mal uso de la playa consentido por las autoridades implicadas en este proyecto de regeneración?

¿Es necesario insistir, como lo demuestran los trabajos científicos y lo dice el propio Proyecto, que una extinción rápida y total es muy complicada, entre otras razones, porque las semillas permanecen activas durante años y que encuentran un hábitat especialmente propicio para su supervivencia en el entono de nuestra playa? ¿No han sido suficientes las experiencias de que han sido ineficaces las reiteradas campañas de erradicación por parte del Servicio Provincial de Costas y de la administración local que se han llevado hasta ahora ya que la planta se extiende forma vertiginosa, particularmente en primavera y verano?

Y volviendo al comienzo de nuestro escrito, no se puede poner en duda que las previsiones del Concello sobre las actividades que se desarrollarán en la playa contradicen todas las precauciones que se contemplan en el proyecto de referencia para evitar una nueva infestación de la plaga y que incurren claramente en «un mal uso de la playa». La realidad es que se podrían buscar alternativas, entre otras, la celebración del festival, que sin duda es un potente dinamizador de la vida turística y cultural de la ciudad, en otros espacios que no pongan en riesgo un espacio natural de tan alto valor ambiental y que ha sido regenerado. Y por no olvidarnos que supone la utilización privada de un espacio público, privando al acceso de los usuarios de la playa a un espacio vallado durante más de dos semanas que lleva la preparación, ejecución y desmantelamiento del recinto, en uno de los meses de mayor afluencia a la playa.

En cualquier caso, lo que es evidente es que el notable esfuerzo que implica el proyecto de regeneración y eliminación del cadillo y la elevada cuantía de la inversión exige por parte de todos y, especialmente, por parte de las autoridades extremar el celo y el cuidado en el futuro. Todo este trabajo y dinero no puede echarse por tierra. Las arcas del Estado han invertido más de medio millón de euros de los contribuyentes en este proyecto. Y lo más importante es lo que se haga en el futuro. Por todo ello se propone que la actuación del Concello y de Costas se complemente con dos medidas adicionales que deben mantenerse hasta la erradicación total de la especie (por lo menos durante 4 años). La primera medida consiste en implementar un plan de seguimiento y arranque de las plantas de Tribulus antes de la floración. Este plan de arranque debe durar durante todo el período de germinación y crecimiento de los Tribulus, que se extiende al menos desde la primavera hasta el inicio del otoño. La otra medida sería evitar en la medida de lo posible las aglomeraciones en la playa hasta que el Tribulus haya sido erradicado definitivamente. Por lo tanto, se deberían prohibir o desalentar fiestas, festivales y la instalación de establecimientos tipo chiringuitos, así como otras actividades que generen aglomeraciones de personas, animales y vehículos.

La playa puede ser objeto de innumerables prácticas en consonancia con lo que representa. Así se deberían incentivar actividades acuáticas, deportivas, culturales, de concienciación del cuidado del medio ambiente que ya se han venido ofreciendo en pasadas temporadas. Sirvan como ejemplo, la Liga Galega de Kayak; la Jornada para la observación del cielo nocturno con telescopios y prismáticos; las campañas promovidas por Santander Natura y Amicos Sea Care para la recogida de residuos en la playa de Vilagarcía en las que se hizo hincapié en la importancia de la sensibilización del medio ambiental, la convivencia y la inclusión social. Sigamos estos ejemplos para que nuestra playa sea realmente «La Perla de Arousa».