El PP resiste frente a un BNG al alza que es la fuerza más votada en O Grove y Catoira

r. estévez / s. gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

Mónica Irago

Los socialistas arousanos pierden su bastión de A Illa y el escaño que el vilagarciano Julio Torrado ocupaba en Santiago desde los comicios del 2016

19 feb 2024 . Actualizado a las 00:33 h.

Hay varias lecturas básicas que extraer de los resultados del 18F en el territorio de Arousa, que, en general, no difieren demasiado de lo que la cita con las urnas ha deparado en el resto de Galicia. El Partido Popular aguanta y demuestra su músculo electoral; el BNG experimenta un notable crecimiento en las once plazas de la comarca y el PSOE retrocede de forma paralela en todas ellas. Sumar pincha cualquier expectativa que pudiese haber albergado. No hablemos de Podemos, a la vista de que los morados se ven superados en varios municipios por la opción animalista del PACMA, que no desfallece y sigue compareciendo puntualmente, cada cuatro años, en las elecciones gallegas. Vox tampoco tiene demasiado que hacer frente la maquinaria popular y prácticamente repite sus registros del 2020, con variaciones de tono imperceptible.

partido popular - 28.207 votos 

Una maquinaria electoral afinada. En general, los conservadores experimentan ligeros retrocesos en Arousa (un 0,67 % en Vilanova o un 1,95 % del voto válido en Valga, que como mucho se van al 3,32 % de Pontecesures y muchas formaciones políticas firmarían tras quince años al frente del gobierno autonómico), pero también avanzan en lugares como Vilagarcía, y especialmente A Illa, por su condición de bastión socialista. En él, el BNG y el PP se disputaron este domingo, hasta el último momento, la condición de fuerza más votada, que al final cayó del lado popular por apenas 28 votos. El PP es la opción que obtiene el mayor respaldo en nueve de los once municipios que componen la demarcación. Solo se les escapan O Grove y Catoira, plaza donde los nacionalistas obtuvieron una clara victoria en las municipales del año pasado. En ambos vence el BNG. La sombra de Vox, por lo demás, ni se aproxima al vuelo de la gaviota. Raúl Santamaría, el vilagarciano que ocupaba el número 7 de su candidatura por Pontevedra, será diputado.

Bloque nacionalista galego - 18.949 votos

La fuerza que crece.  El Bloque avanza y refuerza el liderazgo en la izquierda arousana que ya obtuvo en las autonómicas de hace cuatro años. No solo crece en todos los municipios, con incrementos del voto válido que en Pontecesures, donde los nacionalistas desempeñan la alcaldía en coalición con el PSOE, superan los once puntos. El BNG, queda dicho, es la primera fuerza tanto en O Grove (ya lo fue en el 2020) como en Catoira, y consolida su segunda posición en el resto del territorio arousano. Los nacionalistas, además, se muestran capaces de trasladar a la arena autonómica el respaldo que obtuvieron en las dos alcaldías que gestionan en la comarca: tanto Cesures como la villa vikinga. Otro dato: ganan apoyo en mayor medida de lo que lo pierde el PSOE, probablemente a costa del espacio que en su día ocuparon las mareas y ni Sumar ni Podemos son capaces de defender. La cambadesa Montserrat Prado continuará en el Parlamento de Galicia, donde mantiene un escaño desde el 2012.

psdeg-psoe - 7.913 votos

El castigo más acusado. El PSOE emerge de la cita con las urnas como la opción más castigada en el conjunto de la comarca, con retrocesos acusados en los once municipios. Especialmente doloroso resulta el caso ya citado de A Illa. No es la primera vez en la que el PP se aúpa al primer lugar en el concello más joven de Arousa. Sucede que, en esta ocasión, los socialistas caen hasta el tercer lugar después de haber defendido su plaza hace cuatro años frente a la gaviota, a la que se impuso por seis votos para figurar como uno de los escasísimos puntos rojos que aquella jornada dejó en el mapa electoral de Galicia. La mayor caída porcentual la padece el PSdeG precisamente en el territorio isleño, en el que se deja más de un ocho por ciento de apoyo. El vilagarciano Julio Torrado, que repetía en el número 4 de la candidatura por Pontevedra, se queda fuera del Parlamento gallego, en el que estaba presente desde el 2016. 

sumar - 1.293 votos

Coqueteando con la irrelevancia. El espacio que una vez fue capaz de situarse como segunda fuerza en las elecciones gallegas se diluyó ayer como un azucarillo en Arousa ante la cita autonómica. En A Illa, Meaño, Meis, Pontecesures, Ribadumia, Valga y Vilanova, Sumar se vio relegada a la quinta posición, superada por la ultraderecha. Ni siquiera la suma con Podemos, cuyo respaldo fue poco menos que testimonial el 18F, le serviría en la mayoría de estas plazas para rebasar a Vox. Muy lejos de sus expectativas.