Meycatec: la pyme arousana que busca en el clúster del automóvil sacar rédito a una valiente inversión

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

Martina Miser

Tras destinar cerca de un millón de euros a levantar su segunda nave, la empresa trabaja en ampliar una cartera de clientes que ya incluye a firmas como Carsa, Thune Eureka, Fundivisa o Setga. Necesita torneros y soldadores con experiencia

19 feb 2023 . Actualizado a las 20:30 h.

Sobre el papel del registro mercantil, Meycatec SL aparece a la vista como una joven empresa vilagarciana constituida en el 2015. La realidad es que su historia se remonta a mucho antes. Concretamente, a 1970, año en el que José Lorenzo Goldar decidió dejar de trabajar para otros y montar en el barrio de San Roque su propio negocio, Talleres el Cubano, nombre en honor a su padre y el mote que lo acompañó a su regreso de la emigración al otro lado del gran charco. Más de medio siglo después, Mecanizado y Calderería Talleres el Cubano, Meycatec, es la única empresa del sur de la ría de Arousa asociada al Clúster de Empresas de Automoción de Galicia, CEAGA, que agrupa a dos centenares de firmas con más de 23.000 trabajadores generando una facturación anual de 11.200 millones de euros.

Meycatec no figura, ni mucho menos, en el grupo de los grandes del sector. Hablamos de una de tantas pymes indispensables para la buena marcha de los fabricantes líderes de la automoción, que en el 2020 facturaba 1,08 millones de euros con una plantilla de 16 trabajadores, según la última actualización de la base de datos Ardán. De hecho, siendo la automoción uno de sus pilares prácticamente desde sus inicios, la empresa, con sede en Bamio (Vilagarcía de Arousa) desde 1976, hace «de todo» a nivel de calderería y mecanizado de piezas metálicas y de nailon, cuenta su gerente, Óliver Álvarez.

Miembro de la tercera generación de la familia propietaria, relevando en el 2015 al frente de la misma a su madre, María Dorinda Lorenzo, el directivo de Meycatec apunta que en su cartera figuran clientes de la automoción, como Carrocera Castrosúa o Carsa, del mismo grupo, pero también fabricantes de bienes de equipo como Thune Eureka, fundiciones como Fundivisa, firmas de prefabricados como Precon, fabricantes de luminarias como Setga, o astilleros. Y es que, igual que fabrica barras para autobuses, Meycatec puede manufacturar apoyos para las bases de puentes o piezas para tornos y fresas, por poner tres ejemplos de lo que sus profesionales tenían entre manos esta misma semana. En todos los casos, apunta Álvarez, a la medida exacta de los planos y especificaciones técnicas con los que les llega cada cliente.

Con una nave de 400 metros cuadrados en el polígono de Bamio en la que venía produciendo desde 1976 y sin posibilidad de ampliación, Meycatec acometió recientemente una potente inversión de unos 800.000 euros para adquirir 1.200 metros cuadrados en el polígono de Catoira. Una elección que obedeció exclusivamente, explica el gerente, a que, muy a su pesar, «en Vilagarcía no hay suelo industrial disponible».

En funcionamiento su segunda nave desde hace año y medio, afectada como muchas otras pymes de su sector por los dos derechazos a la mandíbula en forma de contracción por la pandemia y una inflación desbocada, Meycatec se sumó hace un año al clúster gallego del automóvil. Lo hizo, explica su gerente: «Buscando nuevos clientes. Sobre todo, nos gustaría trabajar con más empresas de automoción de la zona».

En paralelo, en Meycatec se suman a la amplia nómina de empresas con los brazos abiertos a torneros y soldadores con experiencia en busca de un nuevo empleo.