Cuando la tapa gratuita era una nécora

José Ramón Alonso de la Torre
J.R. Alonso de la torre EL CALLEJÓN DEL VIENTO

VILAGARCÍA DE AROUSA

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A mediados de los 90, se popularizó en Vilagarcía el pincho gratuito con la chiquita y con el café

02 may 2022 . Actualizado a las 22:15 h.

¿Se acuerdan del Xesteira? Era el bar más enxebre de Vilagarcía. Creo recordar que su puerta era de madera verde, su barra era larga y antigua y en las paredes había azulejos blancos. En los tiempos del Xesteira, los bares de A Baldosa tenían poco diseño, pero mucha gracia. Y, desde luego, servían unas tapas estupendas. De todas ellas, la más característica, la que más singularizaba a un bar eran los caramuxos del Xesteira. Ya me dirán el misterio que tenía aquella tapa: unos caramuxos simples, sin mayor aderezo, pero era la tapa de las tapas, la que cualquier vilagarciano mayor de 50 años recuerda.

Los caramuxos del Xesteira tenían poca ciencia o mucha, según se mire: se trataba de cocerlos, pero había que hacerlo con atención y exactitud para que tuvieran el suficiente sabor a mar sin que quedaran crudos. Pero no había fallo, siempre quedaban perfectos, deliciosos, en su punto.

El Xesteira era un bar histórico de Vilagarcía. Ya existía cuando la Segunda República. Entonces, lo llevaba don Romualdo Cores, que servía chiquitas de ribeiro, cervezas El León y una sidra llamada Añorga que era muy popular en Vilagarcía. También se tomaba mucho vino tinto, del que distribuía José Bouzada, mezclado con gaseosa de don Ricardo Saborit, premiada en varias exposiciones, enfriando la mezcla con hielo de la fábrica Ravella. Pero en aquellos tiempos, ni el Xesteira ponía caramuxos gratis con la bebida ni se estilaban las tapas de balde en Vilagarcía.