Una referente del socialismo

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

Ángela González fue presidenta de la agrupación comarcal de la Cruz Roja
Ángela González fue presidenta de la agrupación comarcal de la Cruz Roja ALEJANDRO RODRIGUEZ

Ángela González fue una de las artífices de la refundación de la agrupación de Vilagarcía tras la muerte del dictador Franco

15 sep 2021 . Actualizado a las 18:30 h.

Salmantina de nacimiento, pero vilagarciana de adopción sin ningún género de duda, Ángela González fue durante muchos años una de las grandes referentes del socialismo ya no solo arousano sino también gallego. Fue una de las impulsoras, junto con su marido, el también fallecido Celso Callón, de la refundación de la agrupación en Vilagarcía y, desde el principio, con mando en plaza. Tiempos complicados aquellos, cuando José Pampín fue también fundamental desde su kiosco para poner en contacto a quienes tenían las mismas inquietudes. Lo hacía en función de las revistas que compraban los clientes, según confesó alguna vez Seso Giráldez, otro de los que pusieron aquellas semillas primigenias. Ángela era una de ellas y pronto saltó a la primera linea, cuando ejerció de secretaria de José Recuna cuando este fue alcalde de la ciudad, y luego como concejala. Primero en la oposición y más tarde como portavoz del gobierno local cuando Javier Gago accedió a la alcaldía. Fue edila de Facenda y luego de Servizos Sociais, hasta que en las elecciones municipales del 2003 fue una de las bajas destacadas en la lista del puño y la rosa.

Ejerció su labor con firmeza. Su oratoria en los plenos no daba pie a muchas réplicas de sus homólogos de la oposición, y defendía con total convicción en sus ideas, lo que le granjeó más de una desavenencia con otros dirigentes de su partido. «De ella se dice que tiene la sequedad clásica de las mujeres castellanas, pero mejor sería decir que posee la virtud de no andarse por las ramas, de ir directamente al grano y de llamar a las cosas por su nombre, sin dar rodeos, ni recurrir a perífrasis, paráfrasis, circunloquios, o insinuaciones de doble sentido que dejan al interlocutor sin saber a qué atenerse»,la describía Alonso de la Torre en un Callejón del Viento a mediados de los 90.

«Pudo haber llegado a lo más alto», afirma un veterano compañero de partido, que subraya que en su contra jugaron dos cuestiones. Por un lado, ese estilo del cara a cara que no suele caer bien en las altas instancias. Por el otro, la larga sombra de su marido. «Más de una vez se quedó a las puertas y la excusa era que ya Celso era un cargo público», cuentan quienes vivieron en primera persona aquellos tiempos.