Piden 19 años de cárcel para un arousano por abusar, acosar y golpear a su expareja

La Voz VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

El agresor va a ser juzgado en la Audiencia Provincial de Pontevedra
El agresor va a ser juzgado en la Audiencia Provincial de Pontevedra CAPOTILLO

La Fiscalía condensa en siete delitos el tormento vivido por la mujer

01 may 2021 . Actualizado a las 21:39 h.

El próximo jueves se celebrará en la Audiencia Provincial de Pontevedra el juicio contra un arousano al que la Fiscalía acusa de siete delitos, perpetrados contra la que fuera su pareja: maltrato, lesiones, coacciones, hurto, amenazas, acoso y abusos sexuales. Siete delitos para los que reclama un castigo de 19 años de prisión, y en los que se condensa el infierno en el que se vio envuelta la mujer víctima de todo esto.

El relato del fiscal pone los pelos de punta: es una historia de violencia sin fin. El procesado, dice el ministerio público, mantuvo una relación de ocho años con una mujer, tiempo durante el que «ejerció sobre su entonces pareja sentimental constantes y reiterados actos de violencia física y psíquica». Había insultos, amenazas, incursiones en su teléfono móvil, afán por controlar sus amistades y agresiones físicas. Pone el fiscal varios ejemplos del tormento sufrido por la mujer, que en el año 2014, «encontrándose en la hípica donde él trabajaba, mientras él montaba a caballo, la golpeó en la cabeza, en la espalda y en varias partes del cuerpo con una pala». Ella no presentó denuncia. Más o menos en las mismas fechas, «hallándose en las inmediaciones de la comisaría de la Policía Local de Vilanova, la sujetó por el pelo y en contra de su voluntad la introdujo en el vehículo que él conducía trasladándola al monte Xiabre».

Habían de pasar aún varios años antes de que la mujer diese el paso de romper la relación. Las cosas no mejoraron. Según relata el fiscal, el hombre «comenzó a personarse a altas horas de la madrugada en el domicilio de su expareja». Aporreaba puertas y ventanas, la insultaba y la amenazaba: «Tengo un tío Guardia Civil y te vamos a joder a ti»; «cualquier día te paso por encima con el coche»; «te voy a enrollar en un pastor eléctrico». Una de esas noches, el 22 de febrero, además de anunciarle que le iba «a joder la vida, se llevó 900 euros que su expareja había dejado en un mueble cercano a la entrada de la vivienda». Unas dos semanas después regresó, y «aprovechándose del estado adormilado en el que se hallaba ella tras haber tomado unos tranquilizantes, sin mediar violencia y sin que ella diese su consentimiento, la penetró vaginalmente» y la forzó a realizarle una felación.