Con viento sur, el camarón es más barato

La Navidad en Arousa empieza con la publicación de la guía para congelar marisco de La Voz


redacción / la voz

El pasado 28 de noviembre empezó la Navidad. Ese sábado, el colega Antonio Garrido publicó en La Voz de Arousa su artículo anual de periodismo de servicio titulado: «Los trucos para congelar el marisco». Esa crónica navideña, y no el encendido de las luces de Vigo, es la señal de que empieza la Navidad, la invitación para que salgamos a la calle a comprar y el aviso de que debemos empezar a hacer acopio de turrones, cava, regalos y langostinos. Este año, además, Antonio aportaba interesantes consejos sobre la congelación en estiba, la descongelación por fases, los peligros del agua dulce y la sal sin miedo.

De cuantos artículos publica La Voz al cabo del año, este sobre la congelación del marisco, con su separata imprescindible sobre los tiempos exactos de cocción y los gramos de sal aplicables a cada especie... Este, decimos, es el más recortado e imantado en la puerta de la nevera. Los periódicos en papel sirven al día siguiente para envolver el pescado, pero este artículo de Antonio sirve también para congelarlo, descongelarlo y cocerlo con ciencia.

En 2020, la Navidad ha empezado antes que en 2019. Tenemos tantas ganas de resarcirnos de la tristeza y los confinamientos, que en muchos pueblos y ciudades se han puesto más luces y se han encendido más pronto, se ha adelantado la apertura de los mercadillos navideños y, sobre todo, Garrido ha publicado su artículo el 28 de noviembre frente al año pasado, que salió el 9 de diciembre.

En las notas de mi teléfono móvil, tengo una carpeta llamada «Recetas» donde atesoro platos y recomendaciones culinarias. Allí están también estos trucos arousanos fundamentales para cenar bien, ya seamos seis, ya seamos 10, ya cuenten los niños, ya dejen de contar. Lo importante es congelar, descongelar y cocer bien el marisco. El resto es secundario.

Pero si en el móvil tengo los consejos de Antonio, en la puerta de la nevera cuelga la tarjeta de pescados Sabarís, mi biblia culinaria marisquera desde 1995. Junto a ella, un Callejón del Viento de 1999 con varios consejos para principiantes de la misma casa Sabarís: no congeles nunca percebes, ostras ni centollas, pero sí bueyes; si congelas vieiras, que sea en vivo; el camarón se puede congelar, pero estará caro si hace norte porque se esconde y será asequible si hace sur porque sale con el calor y se pesca fácil.

De cara a las compras de marisco y de lo que sea, más de 200 establecimientos de Vilagarcía se han sumado a la campaña «Son da casa» impulsada por el Concello. Ya saben, siendo mayor de edad, se pueden comprar hasta dos bonos por persona. La gracia es que los bonos cuestan 20 euros, pero puedes comprar por valor de 30 euros y el Concello pone la diferencia. Esta iniciativa puede parecer menor y basta que se aplique aquí para que no le demos importancia, pero cuando la cuentas fuera, los comerciantes ponen cara de envidia y asombro. La publicidad está muy bien, pero los bonos no son lindas palabras, sino dinero contante y sonante para comprar productos navideños en Vilagarcía. Además, en O Salnés hay muy buen comercio.

Al llegar estas fechas, siempre me acuerdo de mi amigo y colega Nicolás Viqueira y familia que, en aquellos tiempos en que Amazon no existía ni se barruntaba, pedían por Navidad 500 botellas de cava a San Sadurní d'Anoia. El transportista preguntaba por el nombre del bar de Carril donde debía entregar el pedido y se quedaba de una pieza cuando le informaban de que era para un particular.

Sin la posibilidad de pedir por Internet, todo era a lo grande y en camiones. Freixenet vendió en la Navidades de 1999, las del cambio de milenio,1.350.000 botellas en Galicia. Benito Cao repartió con sus 20 camiones y furgonetas 60.000 botellas de Codorniu solo en la zona de Santiago. Pero el récord era el de los Viqueira y no creo que nadie lo haya batido desde entonces.

Eran tiempos curiosos aquellos en los que nadie imaginaba una pandemia, un Amazon, una Navidad con números clausus... Fíjense que hace 25 años, solo había 21 concellos en Galicia con página en Internet, entre ellos, los de Vilagarcía, Sanxenxo y O Grove. Y en empresas, las únicas arousanas con página web eran Bodegas Vilariño y el Balneario de Paco Feixó. Pero había algo que no se ha perdido y que es clave en el comercio de la comarca: el buen rollo entre los comerciantes.

Ya entonces tenían iniciativas conjuntas para promocionar el comercio local y animar a los arousanos a comprar aquí. Recuerdo una campaña de Navidad de Centrotiendas Vilagarcía. Eran unas vallas colocadas a la salida de la ciudad. Quien se marchaba, veía una gran fotografía del actor vilagarciano Manuel Millán desesperado que nos reñía: «Pero... ¿¡a onde vas!?«. Al volver a la ciudad de hacer shopping navideño en Santiago, Vigo o Pontevedra, nos encontrábamos a Manuel que, con los brazos cruzados, nos miraba con desconfianza y nos soltaba: «A saber de ónde ves...».

Aquello fue en la Navidad del 2000, pero nunca como en 2020 fue tan importante comprar en nuestras ciudades y pueblos. Anímense a hacerlo, la guía para congelar marisco ya ha salido y esa era la señal.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
20 votos
Comentarios

Con viento sur, el camarón es más barato