Malestar en la Comisaría de Vilagarcía por la gestión de los contagios

«No es normal que nos mantengan en esta incertidumbre. Tenemos familias, tenemos hijos que van al colegio y pueden contagiar a sus compañeros, tenemos mayores en casa que pueden ser contagiados», advierte uno de los agentes


vilagarcía / la voz

Más allá de las llamadas a la tranquilidad y del anuncio de que toda la plantilla sería sometida a las pruebas PCR, poca o nula información se ha ofrecido a los agentes de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en Vilagarcía sobre el contagio por coronavirus que padece una de sus compañeras y mantiene a su pareja también en cuarentena. Es más, ni siquiera se ha establecido un protocolo concreto entre los funcionarios con quienes la enferma habría estado en contacto durante los días previos a su diagnóstico. Una situación ante la que varios policías no disimulan un creciente malestar.

«No es normal que nos mantengan en esta incertidumbre. Tenemos familias, tenemos hijos que van al colegio y pueden contagiar a sus compañeros, tenemos mayores en casa que pueden ser contagiados», advierte uno de los agentes que prestan sus servicios en la plaza arousana. De momento, relata, nadie se ha dirigido a la plantilla para concretarles en qué fechas pasarán las pruebas. Todo ello, pese a que, por las características del puesto concreto que desempeña, la compañera infectada por covid-19 estuvo en contacto con todos los turnos de servicio la semana pasada. «No entendemos que no se le dé prioridad a este caso, porque corremos el riesgo de que la Comisaría pueda convertirse en un foco de contagio», añade el policía arousano.

Al margen de su actividad en el ámbito de la seguridad pública, las instalaciones de O Cavadelo funcionan como un centro administrativo en el que se expiden pasaportes y documentos de identidad, y se actualizan permisos de residencia. Basta con detenerse allí cualquier mañana para comprobar las colas que llegan a formarse en su acceso principal. En otras palabras, las dependencias registran a diario un importante movimiento de gente.

Los agentes señalan un tercer punto de preocupación, no menos importante que los dos anteriores: la merma de sus servicios que acarrearía una hipotética extensión de los contagios: «No me quiero imaginar qué sucedería desde el punto de vista profesional». En este aspecto del problema se detuvo la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra a comienzos de esta semana, cuando la existencia de un caso positivo en Comisaría saltó a la luz pública. El departamento que dirige Maica Larriba garantizó que, de ser necesario, Vilagarcía contaría con refuerzos procedentes del resto de la provincia. De la Unidad de Intervención Policial cuya sede está en Vigo. Su razón de ser estriba, precisamente, en la movilidad a la hora de afrontar problemas de seguridad ciudadana. Pero también de la Comisaría Provincial de Pontevedra. En estos momentos, en la capital arousana trabajan alrededor de sesenta agentes.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Malestar en la Comisaría de Vilagarcía por la gestión de los contagios