Un caramelo envenenado para los gallegos que buscan plaza en Segunda B

El protocolo y la economía dificultan a Compos, Ourense CF, Barco y Arousa


ourense / la voz

Si las autoridades sanitarias lo aprueban, el Compostela, el Ourense CF, el Arousa y el Barco se jugarán una plaza en Segunda B a partir del próximo 18 de julio, como fijó el martes la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). De no lograrlo a la primera, incluso los santiagueses podrían contar con una repesca en agosto.

La nueva circular federativa no sorprendió demasiado a Antonio Quinteiro, presidente del club santiagués, que ya estaba trabajando en confirmar las instalaciones de que dispondrán para reanudar sus entrenamientos y ponerle la guinda a sus presupuestos: «El club tiene la temporada salvada en el tema económico, aunque reconocemos los grandes perjuicios que generó esta situación».

En tierras ourensanas y con la ilusión de volver a una fase de ascenso que no pisan desde el 2001, Camilo Díaz era claro: «Este no es fútbol profesional, nuestros anunciantes no van a verse en televisión, si no abrimos al público nos quedamos también sin ingresos por publicidad». La alerta la fija en todo caso para el inicio del próximo curso y asume que intentarán llegar en las mejores condiciones a unas eliminatorias que considera «a cara o cruz, porque además llegaremos todos más igualados tras el parón».

En Vilagarcía, Manolo Abalo se ratifica en que «el Arousa podrá hacer frente a esta fase extraordinaria. Es una opción de ascenso, así que las industrias y la propia ciudad arrimarán el hombro con nosotros». Una línea similar a las declaraciones del barquense Nilo Ramos, que no olvida los gastos a mayores de la prolongación de esta temporada: «Nuestra economía está en off. Seguimos con los pisos abiertos y algunos jugadores están fuera, pero pienso que estarán todos para jugar». Una previsión en la que coincide con los otros tres rivales, todos con jugadores de fuera de Galicia en sus filas. Tampoco creen que haya problemas para prolongar la vigencia de sus fichas.

Quizás el más pintoresco sea el ejemplo del propio plantel valdeorrés, con su entrenador y varios jugadores en la vecina comarca del Bierzo leonés: «No creemos que haya problemas para que puedan desplazarse, aunque todo depende de cómo avancen las fases de la desescalada. También tenemos futbolistas en otras provincias, que entendimos estarían mejor con sus familias».

Otro tema que estaba sobre la mesa era el de los costes necesarios para cumplir la normativa sanitaria, sobre todo teniendo en cuenta el precio del test serológico. El anuncio de que la federación española había llegado a un acuerdo con la mutua para hacerse cargo de ese importe ha tranquilizado a los clubes. Quinteiro y Díaz estaban pendientes de esa confirmación, mientras que Abalo incluso había tanteado a firmas colaboradoras que pudieran realizar alguna aportación y en O Barco pidieron precio para asegurarse de que podrían contar con ellos en un momento dado. El presidente del Arousa resume que será importante la buena voluntad para que el play off pueda disputarse con éxito: «Debemos tener una cierta paciencia y poner de nuestra parte para terminar bien la temporada. En Galicia nos están ayudando para que podamos llegar a este desenlace en las mejores condiciones».

Las fechas del 18 y 19 de julio para las eliminatorias de semifinales y la del 26 para la final parecen satisfacer a los cuatro dirigentes, que de todos modos mantienen las dudas en cuanto a las fases previstas para unos entrenamientos que siempre le sabrán a poco a los respectivos cuadros técnicos: «Desde el Concello nos señalaron que podremos contar con las instalaciones a partir del 8 de junio. Ya nos han marcado unos días, empezando por los entrenamientos individuales y un último período con todo el equipo. Esperamos además que todo vaya mejorando en las próximas semanas y, sobre todo, que no haya un retroceso que complique más la situación», argumentaba Quinteiro desde las oficinas de la entidad compostelana.

En la federación estiman que no se podrán desarrollar sesiones grupales antes del 1 de junio, apuntando al siguiente día 15 para lo que llaman entrenamientos de precompetición.

Consecuencias

En Ourense, Camilo Díaz advertía que aún cumpliendo con rigurosidad con la gestión de cualquier club, la contingencia no será sencilla a medio plazo: «Nosotros mismos estamos en ERTE, porque no teníamos otra salida ante la situación de fuerza mayor. Claro que vamos a cumplir nuestras obligaciones pero es difícil cuadrar los números, porque ya hemos perdido ingresos con los que contábamos en principio». El resto de los clubes que promocionarán coinciden con esa apreciación y Nilo Ramos asegura: «La Tercera División es inviable sin público. Socios, taquillas y publicidad son la base de nuestro presupuesto. En la fase 3 hablan de permitir romerías al aire libre con público y nosotros no somos fútbol de Primera, donde tienen otro tipo de ingresos. Sin afición, nos morimos y, sin nosotros, se muere la federación».

Colaboraron en esta información Naso Calvo y Pablo Penedo.

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