«Sientes miedo, pero hay que vencerlo porque hay gente que necesita ayuda»

Prefiere guardar el anonimato, pero no duda en compartir las historias de tristeza y miedo que ha encontrado en las casas a las que lleva comida y medicinas una vez por semana


vilagarcía

Las superheroínas siempre tienen que mantener en secreto su identidad. Ella también. La llamaremos Lilith, pues ese es el nombre del colectivo feminista del que forma parte. Lilith es de Vilagarcía y es una de las voluntarias que esta semana se han incorporado al servicio de reparto de alimentos y medicinas a domicilio para personas mayores que ha puesto en marcha el Concello. Cuando supo de esa iniciativa no se lo pensó dos veces y se apuntó. A su familia no le hizo gracia. Tienen miedo. Ella también. «Claro que siento miedo, por contagiarme y por contagiar a los demás, pero hay que vencerlo porque hay mucha gente que necesita ayuda», dice.

Así que ella mandó al fondo de su corazón ese temor que nos acompaña estos días, y sacó brillo a la empatía. El jueves hizo su primer servicio como voluntaria. Protegida con guantes, con mascarilla y con la distancia de seguridad que ya conocemos, recogió los alimentos y las medicinas para las dos casas que Ravella ha dejado bajo su tutela. En una vive un matrimonio mayor. En la otra, un hombre de unos sesenta años que arrastra diversas patologías y que también afronta el confinamiento sin nadie a quien poder recurrir.

Tras las puertas de esas dos casas, Lilith se encontró con personas que están «muy asustadas». «Lo que descubrí es que se sienten muy solos, asustados, muy tristes». Confinados en casa, la televisión se ha convertido en su única compañera, y a través de ella se envenenan con discursos preñados de histeria y malos agüeros para las personas de más edad.

Por eso, además de llevarles alimentos y medicinas, Lilith ha compartido con ellos un rato de charla. «Intentas transmitirles calma, hacer que entiendan que no están solos en medio de todo esto». «Es muy triste; verlos tan desamparados y no poder darles un abrazo es muy triste», razona ella Aún así, sus palabras parecen haber servido para trasladar un poco de esperanza a quienes han encontrado en ella a ese ángel de la guarda que hace su trabajo en silencio, desde el anonimato. Como tantas otras personas heroicas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

«Sientes miedo, pero hay que vencerlo porque hay gente que necesita ayuda»