Un puerto deportivo, un castillo y un tanatorio que no llegaron a ver la luz

En la comarca hay varios ejemplos de proyectos que se anunciaron a bombo y platillo, pero no pasaron de los titulares


Vilagarcía

Obras son amores y no buenas razones. El dicho bien se podría aplicar a otras obras, las del ladrillo, que se anuncian a bombo y platillo y nunca llegan a ver la luz. En la comarca hay unos cuantos ejemplos, y la hemeroteca permite rescatarlos.

La mayoría de estos proyectos fallidos corresponden a la época de Rafael Louzán (PP) al frente de la Diputación de Pontevedra. Con el de Ribadumia en Montero Ríos se hicieron no pocas inversiones en Arousa, desde auditorios, pasando por carreteras hasta pabellones de deportes. Pero en algunas ocasiones no se pasó de los planos y de las maquetas. Ocurrió con el macrocomplejo que se anunció en el año 2005 para los concellos de Ribadumia, Meis y Meaño. La idea era construir una piscina climatizada, una pista polideportiva y un tanatorio en el lugar de Barcia, en la parroquia de San Martiño de Meis. Incluso hubo visita institucional y pincho, pero aquel proyecto no pasó del papel.

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Un puerto deportivo, un castillo y un tanatorio que no llegaron a ver la luz