La parada del tren a Madrid conlleva promoción turística internacional

Una veintena de poblaciones difunden cultura, gastronomía, naturaleza y ocio a través de la Red de Ciudades AVE


vilagarcía / la voz

Cuando el pleno de Vilagarcía aprobó el jueves, por unanimidad, la reclamación ante el Ministerio de Fomento de una escala del AVE, más de uno, conforme con la petición pero escéptico con respecto a su potencial, se preguntó de qué le serviría a la capital arousana disponer de una parada de estas características. Al margen de las ventajas que traerá aparejadas una conexión directa no solo con Madrid, sino también con Ourense, el ingreso en el circuito estatal de alta velocidad proporciona a las poblaciones que acceden a esta categoría una poderosa herramienta de proyección turística: la Red de Ciudades AVE, de la que en estos momentos forman parte 25 municipios españoles.

La organización promociona paquetes turísticos y escapadas que emplean el ferrocarril de última generación como hilo conductor. A través de ella se comercializan dos tipos de productos. Avaexperiencie engloba el viaje en el AVE, la reserva de hotel y las experiencias que el viajero programe en su destino. En otras palabras, un paquete vacacional completo con precios especiales. La segunda propuesta se dirige al mercado internacional. Renfe Spain Pass es un servicio de billetes para turistas extranjeros. Su adquisición les permite combinar varios destinos de la red de ciudades con flexibilidad. Sus usuarios pueden elegir cuatro, seis, ocho o diez viajes y concertar sus reservas con seis meses de antelación. Existen dos categorías, turista y business, y dos tramos de edad, niños y adultos. Las plazas, que incluyen todos los ferrocarriles necesarios para los desplazamientos, se extienden a trenes de larga y media distancia. La contratación, por último, se lleva a cabo a través de Internet, agencias de viaje o las propias estaciones.

Nueve categorías

La red articula sus propuestas a través de nueve áreas temáticas: cultura, playa, sabores, salud y bienestar, naturaleza, compras, familia, congresos y LGTBI. Un capítulo, este último, al que se pueden adherir las ciudades que se consideren gay friendly y del que, por ahora, forman parte Madrid, Barcelona, Albacete, Alicante, Córdoba, Málaga y Sevilla.

Es fácil imaginar las cartas que Vilagarcía y la comarca atesoran para proyectarlas a través de este sistema. Cortegada, como parte del parque nacional Illas Atlánticas, todas las rutas que cruzan O Salnés, festivales como el Atlántic Fest, As Revenidas, Vilablues o el propio Curtas, las fiestas de San Roque, Marisco y Albariño, la amplísima oferta gastronómica, la capitalidad de los vinos Rías Baixas, los arenales de la orilla sur de la ría o la red termal próxima. De momento, en Galicia solo Ourense forma parte de una organización que pronto sumará nuevos miembros.

La falta de una red de cercanías encarece los billetes en Galicia

En el pleno del jueves salió a relucir la ausencia en Galicia de un tren de cercanías como los que funcionan en Asturias, el País Vasco, Madrid o Cataluña. Las formaciones de la izquierda, desde Esquerda Unida al BNG y el concejal no adscrito, Miguel Alves, incidieron en su consecución como prioridad frente a un AVE que no despierta su entusiasmo. «Se pasa por aquí, que pare», vino a ser la frase que resumió su estado de ánimo a la hora de votar. El PP, por su parte, argumenta que los viajes a ciudades próximas difícilmente podrían mejorar los tiempos y condiciones de los actuales desplazamientos.

En todo este debate se confunden, así, dos cuestiones que en absoluto son incompatibles. Un sistema de proximidad no busca alcanzar a Santiago en un cuarto de hora, sino ofrecer a los usuarios un servicio útil y más económico, con trenes más sencillos y un mayor número de escalas. La diferencia es muy importante para el bolsillo de los viajeros, ya que la falta de una red de estas características hace que en Galicia se pague, en trayectos equivalentes, hasta un euro más por billete que en las comunidades que sí disponen de un ferrocarril de cercanías.

La antigua vía entre Vilagarcía y Santiago, cuyos servicios regionales siguen siendo considerados media distancia, y por lo tanto son más caros, parece hecha a medida para la puesta en marcha de un servicio piloto de estas características. El PSOE, por su parte, apuesta por darle este carácter al eje atlántico. La Xunta, sin embargo, mantiene la idea congelada desde el 2009.

La conexión con el autobús continúa siendo nefasta

Para que una plataforma como la Red de Ciudades Ave no se limite a Vilagarcía y permita a la comarca extraer todo su potencial sería necesario un eficaz sistema de transporte por carretera, que facilitase a los viajeros llegar al menos a las principales poblaciones de O Salnés. A la espera de que la Xunta defina las líneas de autocar definitivas, que entrarán en funcionamiento en el 2020, combinar tren y bus en Arousa sigue siendo una odisea que exige esperas de 30 a 50 minutos.

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