El Obradoiro supera al Alba Berlín

La defensa del conjunto santiagués fue clave para conseguir la victoria


vilagarcía / la voz

Volvió el Obradoiro de los 70, el que lleva los partidos a marcadores bajos, en ese umbral de puntos, y se llevó la victoria ante el Alba Berlín (74-68) en un duelo en el que los dos equipos mostraron discontinuidades y que están inmersos en pleno trabajo de acoplamiento. La pretemporada sigue salpicada de pequeños percances que impiden a Moncho Fernández disponer de todo el plantel. En Vilagarcía no pudo contar con Spires (todavía con molestias en el tobillo), Kendall Stephens (se dañó también el tobillo, en el último entrenamiento) ni Ben Simons (convaleciente de una gastroenteritis, que incluso le impidió viajar). En su lugar entraron Martins Laksa y los canteranos Rafa García y Brais Losada. Y en el transcurso de la contienda Maxime de Zeeuw pidió el cambio y ya no volvió a salir. Se quejaba de un tobillo.

Por contra, debutó Tryggvi Hlinason. Y el Obradoiro lo agradeció porque el islandés hizo notar sus kilos y sus centímetros en la pintura, en los dos lados.

El Alba Berlín comenzó haciendo daño con sus entradas hasta la canasta. Pero pronto se encontró con una defensa que supo cerrarse. Y, una vez más, el equipo santiagués fue creciendo a partir de su rendimiento en la retaguardia.

En el segundo cuarto, con las rotaciones el juego se espesó y perdió vistosidad, en los dos lados. Pero más en el del Obradoiro, que se atascó y vio como los alemanes, sin precipitarse, conseguían limar diferencias hasta igualar a treinta. Volvieron Pozas y Hlinason. Y en los minutos previos al descanso se puso David Navarro al volante. Al intermedio se llegó con un ajustado 38-32, fiel reflejo de lo ocurrido durante los primeros veinte minutos.

La Ley de Kostas

Tras el descanso el partido siguió por los mismos derroteros, sin continuidad, sin un dominador claro. El Alba Berlín se encomendó a Sikma, que acabó muy cansado. En el Obradoiro, en el tercer cuarto volvió aquella Ley de Kostas que entró en vigor en la temporada del estreno en la ACB.

El colectivo compostelano aguantó todos los acercamientos alemanes con una buena gestión defensiva y, en ataque, a tirones, con paciencia. A falta de cinco minutos el marcador reflejaba un empate a 62. El Obradoiro tensó otra vez la cuerda defensiva, recuperó la iniciativa y ganó al Alba Berlín.

El UCAM Murcia desactiva al Herbalife Gran Canaria

 

antonio garrido

En una tarde de sorpresas, el UCAM Murcia protagonizó una de ellas al derrotar al Herbalife Gran Canaria en la primera semifinal del torneo EncestaRías. El conjunto murciano fue por detrás en el marcador durante muchos minutos, pero reaccionó en el último cuarto para llevarse la victoria. Desactivó por completo a los canarios, que olvidaron dónde estaban sus virtudes y sus ventajas y se enredaron en un marasmo de lanzamientos exteriores que no los llevó a ningún sitio, hasta acabar perdiendo con claridad.

El partido fue cogiendo ritmo. Comenzó al trantrán pero se fue entonando según fueron pasando los minutos. El primer cuarto fue, quizás el más deslucido. Los canarios intentaban cargar el juego dentro de la zona, donde su superioridad era notable, y con eso y algún lanzamiento triple le bastaba para ir por delante, aunque nunca con ventajas demasiada elevadas porque el UCAM Murcia se iba manteniendo a base de chispazos.

Subió líneas el Herbalife Gran Canaria en el segundo cuarto y parecía que podía escaparse en el marcador. Con protagonismo en la pintura y con Hannah inspirado en la dirección y en la anotación (10 puntos al descanso). Por nueve puntos llegó a dominar el conjunto de Salva Maldonado, pero Rudez (3/3 en triples en la primera parte) suturó la hemorragia y el encuentro llegó igualado al descanso (46-40).

El juego entre pívots de los canarios parecía que podía llevar el encuentro hacia donde se preveía. Pasecnicks y Fischer se hicieron los amos de la zona y el margen se estiró hasta los once puntos. No se puso nervioso, sin embargo, el UCAM Murcia. Siguió jugando a lo suyo, perseverando en su plan y esperando a que escampara. Y poco a poco fue escampando.

Con seis puntos de margen entró el Herbalife Gran Canaria en el último cuarto, pero, de repente, se desconectó. Bajó el telón de su juego en ataque y dejó que se creciera el UCAM Murcia. Creció en acierto y, por lo tanto, en confianza. Un triple de Booker ponía a los murcianos por delante por primera vez en el encuentro y coronaba un 2-11 de parcial, que se estiraría hasta un 2-16 para poner el resultado en un 74-82 que le daba la vuelta por completo al encuentro. Por juego y por sensaciones.

Una canasta de Xavi Rabaseda cortó la sangría pero el mal ya estaba hecho. El Herbalife Gran Canaria intentó recortar la diferencia por la vía rápida y no parecía el mejor plan para darle la vuelta al encuentro. Como así se demostró. Los canarios nunca volvieron a tener la posibilidad de entrar en el partido pese a que todavía faltaban muchos minutos. Los nueve lanzamientos triples que intentaron en ese último cuarto los fallaron y el UCAM Murcia jugará la final.

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