Vilagarcía y Cambados intentan poner orden en los mercadillos y acabar con la suciedad que generan

Ravella aprobará un reglamento y en la villa del Albariño inician una campaña de sensibilización

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vilagarcía / la voz

Un reglamento municipal intentará poner orden en la actividad de los vendedores ambulantes en Vilagarcía. El documento será debatido en el pleno del día 30, y presumiblemente será aprobado. El gobierno local asegura que su contenido ha sido consensuado con los grupos de la oposición, algunas de cuyas propuestas han sido incluidas en el documento final. La nueva norma afecta a todo tipo de venta ambulante: desde los mercados de martes y sábados, hasta la coches fuera de establecimientos autorizados, pasando por los camiones de venta de fruta que suelen ponerse al pie de la carretera.

En lo que se refiere a los mercadillos semanales, el reglamento regula «a ordenación dos espazos». Pero la norma presta especial atención, también, «aos temas de limpeza e ornato a cumprir polos feirantes e sobre os que se intensificará a vixilancia ao tratarse este dun aspecto que se pretende mellorar para evitar a mala imaxe que producen as bolsas, caixas e demais lixo que queda espallado polo centro da cidade e o río tras o remate da actividade». De hecho, se endurecen las multas: las leves serán de entre 30 y 100 euros, de 101 a 300 las graves, y de 300 a 900 las muy graves. Las sanciones «poderán ir acompañadas cunha suspensión da actividade comercial».

La venta de vehículos en vía pública queda prohibida. «A única excepción que se permitirá, previa obtención de un permiso municipal, será a venta ocasional por parte de un particular». Estos deberán dirigirse al Concello y llevar visible una tarjeta que tendrá una validez de seis meses.

En el mercado de ayer en Cambados hubo mayor presencia policial de la habitual. Cinco agentes recorrieron los puestos de un extremo a otro del paseo marítimo advirtiendo a los vendedores ambulantes de su obligación de recoger la basura que generan. El recinto del mercado queda sembrado cada miércoles y sábado de plásticos y papeles, residuos que, cuando sopla un poco de aire, acaban en el mar. En el Concello quieren poner coto a esta situación de manera que la Policía Local realizó ayer un control que cogió por sorpresa a todo el mundo. Los agentes repartieron una circular por la que informaban de la existencia de una ordenanza municipal que establece sanciones para quienes no recojan sus residuos. Los desechos y embalajes deberán ser debidamente atados y depositados en los contenedores correspondientes, y en caso de no hacerlo, los titulares de los puestos incurrirán en una infracción de hasta 1.500 euros en los casos más graves. No obstante, ayer no se abrió ningún expediente y, por tanto, no se impuso ninguna multa, dado que el objetivo de este control era disuasorio.

Es importante verter en los contenedores y hacerlo bien: el cartón debe depositarse en los recipientes azules, los plásticos en los amarillos, la materia orgánica en los verdes y el vidrio en los iglús. Precisamente, la empresa de reciclaje de vidrio Ecoembes montó ayer un puesto en la zona del mercado para informar sobre las ventajas medioambientales del reciclaje.

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