Fernando Castro: «Los diseñadores deben volver al mundo real»

Fer, uno de los pocos modelos «plus size» en España, reivindica que su talla no le impida vestir a su gusto


vilagarcía / la voz

La verdad es que no es fácil encontrar un ámbito laboral en el que el hombre lo lleve peor que la mujer en cuestiones de visibilidad y reconocimiento. Sin embargo, existe. Ahí está, por ejemplo, el mundo de la moda, especialmente cuando se trata de modelos masculinos de talla grande. Fernando Castro (Vilagarcía, 1973) se encontró frente al objetivo de una cámara por mera casualidad. De A Torre de pura cepa, por mucho que ahora viva en Trabanca-Badiña -«pero los foguetes siempre de A Torre, ¿eh?»-, Fer protagonizó una larga carrera en la arena comercial antes de que una conversación con el fotógrafo José Padín le abriese una puerta inesperada. «Un comentario sobre la boda de unos amigos me llevó a conocer a José, quien me propuso el reto de formar parte de su trabajo con un posado». No se puede decir que Fernando sea un tipo que se arrugue fácilmente. Ahí están Os Ingleses y los equipos navarros CRUN e Iruña Rubgy Taldea para demostrarlo. Sin embargo, aquella propuesta le impuso un respeto. «Por timidez, por vergüenza, qué se yo». El caso es que, dándole vueltas al asunto, reparó en que posar podría ser una forma de llamar la atención sobre un problema que a menudo pasa desapercibido: el hecho de que tu talla de pantalón puede impedirte vestir como quieres.

«En el mundo de las chicas se va haciendo algo, pero en el nuestro, aunque se han dado pasos, no hemos mejorado tanto. No entiendo por qué el tener un tallaje grande me obliga a escoger ropa pensada para gente de más edad que yo, no tener a mi disposición simplemente un vaquero gastado o una camiseta a mi gusto, por no hablar de otro tipo de prendas o de un diseño más avanzado. Los diseñadores tienen que volver al mundo real y dejar sueños y fantasías». Padín insistió: «Me comentó que mi perfil cubría un vació en el mercado actual, el de los modelos masculinos plus size, y eso me llevó a aceptar no solo una primera, sino también una segunda sesión fotográfica». La creación de un perfil en las redes sociales fue el siguiente paso. «A partir de ahí, las cosas fueron rodando».

Italia, Irlanda o Alemania

Las colaboraciones con diferentes fotógrafos gallegos dieron paso a una serie de trabajos que concluyeron con una oferta por parte de la agencia Plus Size Models, de Madrid, especializada en el denominado sector curvy. Valencia, Andalucía o Cataluña; Italia o Irlanda son algunos de los lugares en los que se ha requerido su presencia. En el horizonte inmediato, un trabajo con el fotógrafo alemán Werner Mayer, la negociación de un acuerdo de colaboración con el prestigioso diseñador Félix Ramiro, que viste a gente como David Bisbal, Manuel Soto, Dani Luque o el mismísimo Varane, el central francés del Real Madrid, y la posibilidad de convertirse en la imagen de alguna línea de productos relacionados con el mundo hípster. Al fin y al cabo, esa señora barba no se la salta un torero. El reto inmediato, no obstante, apunta al certamen Royal Spain. Fer ha alcanzado la final en la categoría Plus Size Men, en la que se medirá a otros cuatro candidatos a finales de julio en Madrid.

Nuestro gran modelo recuerda con cariño sus quince años en Navarra. Varios de ellos, llevando la división de textil y hogar de El Corte Inglés en Pamplona. El estrés juega malas pasadas, y Fernando sabe de lo que habla. Probablemente por ello se toma su tiempo para cocinar, que es para lo que estamos aquí. «La verdad es que sí me gusta. Hago unos sandwiches de setas con queso cheddar, langostinos y cebolla caramelizada muy ricos». Hoy toca experimentar. Fer charla animadamente mientras da los últimos toques al plato. Vamos a montarlo. Sobre una base de patata cocido, mezclada con yema de huevo, nuestro cocinillas levanta una cama de verduritas con setas y champiñones, que corona con langostinos y jamón, con un ligero toque de plancha.

«Pues esta receta no tiene nombre, pero podemos buscarle uno», propone. «¿Maremonte?». ¿Por qué no? La combinación, por cierto, funciona perfectamente. Damos buena cuenta de nuestra ración de Maremonte, a tiempo de enunciar una reflexión final: «Así como el estándar de modelo femenina no tiene por qué ser el 90-60-90, tampoco el de los hombres debe ser el físico con abdominales supertrabajados. Por eso luchamos, para que las firmas vuelvan a criterios reales». Razones que convencen.

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