Vilaxoán propone una pequeña casa museo en memoria de Pepe Rubianes

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

MONICA IRAGO

La vivienda en la que nació el cómico todavía se levanta en la calle Vázquez Leis. La asociación de vecinos cree que, como mínimo, debería señalizarse

01 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La dedicatoria de una calle de La Barceloneta, que desde hace unas semanas lleva su nombre, ha despertado en Vilaxoán el interés por la figura de Pepe Rubianes, dormido desde que, hace nueve años, Vilagarcía le dispensó un cálido homenaje meses después de su fallecimiento. Más allá del mayor o menor acierto de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a la hora de calificar al almirante Cervera, desplazado del callejero por el actor galaicocatalán, lo cierto es que las propuestas en torno a su memoria se suceden en la capital arousana, donde nuestro hombre nació en 1947. Una de ellas partió ayer de la asociación de vecinos. ¿Por qué no estudiar la creación de una pequeña casa museo en la vivienda en la que Pepe Rubianes vino a este mundo?

La casa en cuestión todavía existe. Desde 1947 ha llovido mucho, y el edificio, de planta baja y primero, ha sido reformado. Hoy, señalan los miembros de la asociación de vecinos Vilaxoán, pertenece a familiares del cómico y se encuentra en buen estado. Tanto, que está alquilada y habitada. «Cando menos cremos que sería unha boa idea colocar algún tipo de sinalización que lembre que Pepe Rubianes naceu aquí», indica el presidente del colectivo, Xoán Mariño.

La edificación se ubica en la calle Vázquez Leis, a un paso de la plaza Rafael Pazos y de la sede de la Cofradía de Pescadores. Es una estructura de dimensiones modestas, con fachada pintada de azul y carpintería blanca. La viuda del actor, Lucila Aguilera, recuerda perfectamente haber viajado a Vilaxoán y conocido la casa y el pueblo. «Pepe hablaba mucho de su tío Lelo, de A Lagoa, uno de esos personajes surrealistas que tenéis en Galicia», rememoraba Lucila apenas unas horas después del acto en el que se descubrió la placa con el nombre de Rubianes, en la misma calle en la que tuvo su última residencia: «Pepe, aunque llegó a Barcelona con tres años, era muy gallego, en su casa se hablaba gallego y tenía mucha influencia de Galicia».