Jéssica Bouzas vela armas en Kazán

La arousana llegaba ayer a Rusia, donde mañana inicia la pelea por el título de la Winter Cup en su primera fase final con la selección española


vilagarcía / la voz

A las diez y media de la mañana de ayer llegaba Jéssica Bouzas a la ciudad rusa de Kazán procedente de Barcelona junto al resto de la selección española femenina Sub-16, que desde mañana peleará por una de las dos plazas en la final por el título de la Winter Cup, el Campeonato de Europa de Selecciones Nacionales de categorías de formación, y de llegar allí, por levantar el trofeo que acreditará a la mayor potencia del viejo continente en pista cubierta.

Con 48 horas de antelación se presentaba en Kazán el combinado hispano. No en vano, a Bouzas y compañía les hicieron falta más de diez horas de viaje, cinco y media en avión, otras cuatro en tren, y una más en coche para alcanzar destino: la octava ciudad más poblada de Rusia, situada a orillas del Volga y con más de millón y medio de habitantes. Dieciséis grados bajo cero aguardaban al trío español, que completan la balear Dami Edibson y la valenciana Leyre Romero.

Subcampeona de la fase a ocho de clasificación de Lousada, Portugal, hace diez días, España entra hoy en el sorteo de los emparejamientos que fijarán el camino hacia la final con la campeona de su grupo, Ucrania, y las otras seis selecciones que pasaron el corte en el resto de las sedes de clasificación: Austria y Francia (sede de Brest), República Checa y Alemania (Bergen op Zoom, Holanda), y Bielorrusia y Rusia (Kazán).

Con todo por decidir, lo cierto es que son tres las grandes favoritas al título continental. Los equipos de los tres estados surgidos o renacidos de la disolución de la Unión Soviética a comienzos de los años 90 del pasado siglo. Con la anfitriona, Rusia, al frente, liderada por Oksana Selekhmeteva, número 3 del ránking europeo, acompañada por la número 12, Alina Charaeva, y la 79, Elina Avanesyan. Ucrania, con Alina Tsyurpalevych (número 13), Lyobov Kostenko (15) y Daria Snigur (21) también infunde el mayor de los respetos, con España habiendo sufrido ya su poderío en Lousada a comienzos de mes con encajando un 3-0 en contra en la final de la sede portuguesa. Bielorrusica, con la tercera jugadora Top-10 de Europa en el cuadro por el título, Viktoriya Kanapatskaya (número 8), parece un escalón por debajo viendo las posiciones de sus otras dos tenistas en el ránking del viejo continente, Kristina Lavickova, número 113, y Klara Novakova, 376.

Prácticamente recién llegada a Kazán, Jéssica Bouzas comentaba a La Voz de Galicia que «la fase de clasificación fue una experiencia inolvidable, ya que también vinieron mis padres a vernos y teníamos más apoyo». Ahora, a más de 5.000 kilómetros de distancia de su hogar en Vilagarcía y casi tantos de su residencia en la Academia Tenis Ferrer de Jávea, Alicante, Bouzas acude a Rusia con intención de darlo todo, y volver con el mejor sabor de boca de su estreno en una fase final del Campeonato de Europa de Selecciones tras haberse quedado en la criba de la clasificatoria en la Winter y Summer Cup del 2016, siendo entonces infantil.

«La fase final es mucho más difícil, pero intentaremos dar lo mejor de nosotras, y hacerlo lo mejor posible. Estoy muy contenta por estar aquí», declara Jéssica. En su mochila con España, el triunfo 6-3/6-2 sobre las italianas Matilde Mariani y Lisa Pigato en el partido definitivo de dobles que, junto a Leyre Romero, selló el pasaporte para Kazán el pasado día 4; y sus notables actuaciones frente a Ucrania, cayendo con Snigur 6-3/7-6(5) y en el dobles con Romero ante Kostenko y Tsyurpalevych 6-1/3-6/10-5.

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