La plataforma baja a la arena para defender en la calle el área sanitaria

Desgranarán en una asamblea con los colectivos sociales de la comarca todos los servicios que han sido desmantelados

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vilagarcía / la voz

La primera batalla contra la Lei de Saúde que prepara la Xunta se libró ayer en Santiago. En el Parlamento, las sucesivas interpelaciones sobre esta norma, que certificaría la desaparición del área sanitaria de O Salnés, chocaron de frente con los postulados de la Xunta, que defiende las bondades de este texto. De nada sirvieron las invitaciones, llegadas desde las bancadas de la oposición, de que se retire el anteproyecto.

La junta de personal, que estuvo acompañada por el alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela, asistió al fracaso -previsto- del primer órdago parlamentario. En la comarca, mientras tanto, volvieron a repetirse las concentraciones en las puertas de los centros sanitarios. Es una de las medidas acordadas por los responsables de la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública para calentar motores de cara a la manifestación que el día 29 recorrerá Vilagarcía.

Para que esta sea un éxito, será necesario que una auténtica marea blanca inunde las calles. Y, para que ello sea posible, es necesario «que se entenda que este é un problema de todos», según decía ayer Celia Iglesias, portavoz de la plataforma y de la junta de personal. La transformación del área sanitaria en un distrito dependiente de Pontevedra es mucho más, recalca, que un cambio de nombre. «Din que isto é para afondar no sistema colaborativo da EOXI. Pero é que dende que somos EOXI, O Salnés perdeu, e perdeu moito», razona. En respuesta a las declaraciones realizadas por el gerente de esta a La Voz, donde José Ramón Gómez afirmaba que O Salnés «está gañando servizos», la representante de la junta de personal sostiene lo contrario.

Servicios desmantelados

«¿Como pode dicir que gañamos cardioloxía, neuroloxía e oncoloxía? As dúas primeiras xa as tiñamos, e dende que somos EOXI so mandan a un médico, uns días á semana, para atender só a parte da poboación. E as listas de demora son de seis meses no primeiro caso, e dun ano no segundo». ¿Y oncología? Lo mismo, dice. «Temos un médico unha vez á semana que, ademais, non pode facer nada». La quimioterapia, a Vilagarcía, tardará en llegar porque «para poñer quimio hai que ter un farmacéutico que non temos».

La sangría de servicios perdidos sigue: almacén, cita previa -que solo funciona por la mañana-, rayos, análisis ambulatorios, ecocardio, neuropediatría... Hasta se ha recortado en resonancia magnética. «Poden contar o que queiran, pero a realidade é a que é».

 

Julia Cacabelos

«Uns din unha cousa e os outros a contraria. ¿A quen lle fas caso?»

A Julia Cacabelos le gusta estar informada, pero no se atreve a dar una opinión sobre la Lei de Saúde que prepara la Xunta, ni sobre las repercusiones que esta tendrá, de ser aprobada, sobre el área de O Salnés. «Uns din unha cousa e os outros a contraria. ¿A quen lle fas caso? Penso que neste caso falta información directa e clara». Esta cambadesa se iba ayer a casa dispuesta a leer el anteproyecto, que está colgado en la web de la Xunta.

 

Inés Martín

«Para las cosas grandes ya

hay que desplazarse ahora»

Inés Marín está razonablemente satisfecha con la atención sanitaria que recibe. Está pendiente de una operación de rodilla, que le será realizada en O Salnés, y confía en que, una vez superado ese trance, su opinión no cambie. A su juicio, «en estos momentos, para las cosas grandes, ya hay que desplazarse», así que no cree que la desaparición del área sanitaria vaya a cambiar demasiado la realidad.

 

Belén Maneiro

 «Dicen que no se van a perder servicios, pero no me lo creo»

Para la vilagarciana Belén Maneiro, el Hospital do Salnés es un servicio que vale la pena defender, pero «tenemos que luchar todos, no solo unos pocos». A ella no le gustaría que el área sanitaria desapareciese, tal y como está previsto en la nueva Lei de Saúde. «Dicen que no se iban a perder servicios, pero no me creo yo nada de eso». Ella, que ya está acostumbrada a ir y venir a Pontevedra o Santiago, sabe que ese ajetreo «es un auténtico incordio».

 

Francisco Monteagudo

 «Ya voy a Pontevedra por un tratamiento y estoy conforme»

Francisco Monteagudo, aunque es gallego, pasó la mayor parte de su vida en Barcelona. Ahora, ya jubilado, se ha instalado en Catoira. Se declara satisfecho con el sistema sanitario gallego, que es «mucho mejor que el que tenía en Barcelona». Sobre la necesidad de trasladarse a Pontevedra, señala que «ya lo estoy haciendo». Recibe un tratamiento oncológico que en O Salnés no se presta y «estoy conforme».

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