Vilagarcía, Vilanova, A Illa, Valga y Cesures, con restricciones máximas

a. garrido / c. barral REDACCIÓN / LA VOZ

VALGA

Martina Miser

Cambados y O Grove bajarán al nivel medio-alto a partir de esta medianoche

14 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Cinco concellos del Salnés y del Baixo Ulla han quedado integrados en el grupo de los municipios que, a partir de esta medianoche, sufrirán las restricciones más duras por la pandemia del covid-19. Se trata de Vilagarcía, Vilanova, A Illa, Valga y Pontecesures. En todos ellos, la hostelería tendrá que cerrar a las 18 horas y solo podrá atender en el exterior con un aforo del 50 %. Las reuniones serán de un máximo de cuatro no convivientes.

Vilagarcía ya se había escapado por los pelos de esas restricciones máximas en las últimas reuniones del comité clínico, pero la acumulación de positivos en los últimos días, y una incidencia a catorce días que está en 264 casos por cien mil habitantes, ha llevado a la localidad a ese grupo de restricciones máximas. Ahí está también Vilanova, a pesar de que sus números todavía no son tan graves, precisamente por la escalada de casos en la que está inmersa en las últimas jornadas, con un incremento constante de positivos.

En cuanto a Valga (1.022 puntos de incidencia), Pontecesures (1.474) y A Illa (1.163) sus datos los conducían de manera irremediable a una situación que es nueva para las tres localidades. A Illa vivía con restricciones, pero no eran las máximas, y Valga y Pontecesures nunca habían estado más allá del nivel básico.

Las buenas noticias, o al menos las menos malas, llegan para Cambados y O Grove que, muchas semanas después, abandonan las máximas restricciones para estar en el grupo de las localidades que están instaladas en el nivel medio-alto. En ellas, la hostelería mantiene abierto un 30 % del aforo interior hasta las 18 horas, además del cincuenta por ciento de las terrazas, y no hay cierre perimetral. En ese grupo están también Ribadumia, Meis, Meaño y Catoira. En este último caso, pese a que su incidencia está en 600 casos por cien mil habitantes, y que también parece estar creciendo el número de positivos.

En cualquier caso, y al margen del grupo en el que estén, en todas las localidades deberán acatarse las órdenes comunes a toda Galicia. Es decir, para empezar, el toque de queda se adelanta: será de las 22.00 horas hasta las 6.00 de la madrugada, el servicio a domicilio estará operativo hasta las 00.00 horas y en el caso de take away, comida para llevar y recoger en local, podrá hacerse hasta las 21.30, el cierre de los comercios se adelanta a las 21.30 horas y se mantiene en ellos el aforo del 50 %, y las reuniones públicas y privadas quedan limitadas a cuatro personas no convivientes.

Llamamiento de los alcaldes a la prudencia para intentar contener la tercera ola

Alivios y satisfacción en O Grove y Cambados; resignación en Vilagarcía y Vilanova. El covid no va por barrios, pero casi, y donde, tras muchas semanas, han visto como las restricciones bajaban la noticia ha caído de la mejor manera, al revés que donde se daba la situación contraria.

José Cacabelos (PSOE) resaltaba la muy buena evolución que presenta O Grove que, en tres semanas, ha pasado de 64 casos activos a los 15 que tenía ayer. «Confío en que sigamos portándonos ben», apunta el regidor meco. Tino Cordal (Somos), concejal de Sanidade de Cambados, recibió el paso al nivel medio-alto con satisfacción. «Vai ser un alivio para o comercio e a hostalería», dice el edil.

Gonzalo Durán (PP) explicó el paso al nivel máximo de Vilanova por el incremento de casos que vive la localidad en los últimos días, que achaca a las celebraciones navideñas. El regidor insistió en la necesidad de limitar las reuniones entre no convivientes. «No hace falta verse sin mascarilla, se puede llamar por teléfono», argumenta.