La Pantoja y Rossi visitan al niño Dios

Bea Costa
bea costa VALGA / LA VOZ

VALGA

El Belén de Valga se estrenó con una gran expectación, colas a la entrada y autoridades

07 dic 2015 . Actualizado a las 07:43 h.

Como si de un estreno en Broadway se tratara, se levantó el telón y empezó el espectáculo. El Belén artesanal de Valga arrancó ayer a las seis de la tarde y ya no parará, nadie sabe hasta cuando. La Navidad se le queda corta, de modo que se mantiene abierto todo el invierno, tal es el número de visitas que recibe. Y si hay grupos que piden cita para verlo, la asociación Amigos do Belén Artesanal de Valga se lo abre, aunque sea al calor de agosto.

Es tal la expectación que genera este Nacimiento, que hasta la ministra de Fomento, Ana Pastor, puso rumbo a Galicia e hizo 600 kilómetros para verlo después de haber estado por la mañana en Madrid en los actos del Día de la Constitución. Sea por la vorágine de la campaña sea porque «no me importaría ser de Valga», dijo, allí se presentó, acompañada de una amplia comitiva de autoridades. Y se la vio encantada. «Está genial», asentía mientras pasaba por delante de la pulpeira y de un grupo de independentistas enarbolando banderas catalanas. Pero la mayor sorpresa le aguardaba unos metros más adelante, cuando la concejala María del Carmen Castiñeiras, que moldeó con sus propias manos las piezas, señaló los personajes colocados delante del consistorio: el alcalde, Núñez Feijoo y una mujer con melena rubia. «¿Soy yo?», preguntó sorprendida. «¡Qué monas estamos!», le dijo cómplice a la directora xeral de Turismo, Nava Castro, que también vivió su momento de gloria en Valga.

El tiempo dará y quitará razones pero todo apunta a que, si no se sale en este Belén, no se es nadie. Por allí asoman cada Navidad políticos de primera línea, famosos de la farándula y el mundo del corazón y deportistas de élite. Y este año más que nunca. El Nacimiento, que en el 2013 obtuvo la declaración de interés turístico autonómico, se ha superado. Tiene alrededor de 4.000 figuras y se amplió hasta los 400 metros cuadrados, así que el local levantado en Campaña para albergarlo ya se queda pequeño. Quien se acerque por allí se encontrará con la Pantoja saliendo de la cárcel, con el motorista Valentino Rossi en modo patada, con Rosario Porto y Basterra en el juicio del caso Asunta, verá al jurado de Máster Chef, a Luis Tosar y a Lina Morgan, a Obama y Castro, a La Preysler y Vargas Llosa y tendrá ocasión de ver a Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera en pleno debate. Quinientas de estas piezas se mueven y están rodeadas de efectos de luz y sonido.