La represa construida en el Umia adoquina el río de orilla a orilla

Serxio González Souto
SERXIO GONZÁLEZ RIBADUMIA / LA VOZ

RIBADUMIA

Martina Miser

El Concello de Ribadumia califica la obra de exagerada mientras el BNG reclama a la Xunta que la elimine y Augas de Galicia garantiza que está supervisando que la estructura cumple las condiciones de su autorización

02 sep 2026 . Actualizado a las 13:29 h.

Desde los años 70, la isla de A Toxa dispone de un sistema de abastecimiento de agua independiente del resto del municipio de O Grove. Ya en el 2016, la empresa que gestiona el servicio trató de ampliar un antiguo muro que facilitaba sus captaciones en el Umia. Aquello levantó una enorme polvareda ante la que el Concello de Ribadumia, donde se encuentra la estructura, mostró una férrea oposición. Diez años más tarde, Gestión y Técnicas del Agua de La Toja S. A. ha logrado ampliarla hasta construir una represa que sorprende por sus dimensiones, ya que se extiende como un empedrado de orilla a orilla. En una situación de sequía como la actual, el caudal del cauce no puede superar su altura, de forma que el agua se filtra entre las piedras, pero parece imposible que ninguna especie pueda remontarlo.

Las voces de denuncia ante la obra ejecutada en Cabanelas no se han hecho esperar. Ayer, la diputada del BNG Montse Prado inspeccionó la instalación junto a los portavoces nacionalistas de Cambados, Liso González, y Ribadumia, Vanesa Fariña. «É unha obra irracional e incomprensible que representa un obstáculo insalvábel para determinadas especies, impide a súa normal distribución e vai carrexar problemas no seu ciclo reprodutivo», indica la parlamentaria, quien asegura que se trata de una «agresión medioambiental inxustificable» cuya presencia augura inundaciones río arriba en cuanto comience la temporada de lluvias.

Prado recuerda dos cuestiones a este respecto. En primer lugar, que tanto A Toxa como el conjunto de O Grove reciben agua desde la red general que opera la Mancomunidade do Salnés. Por lo tanto, el objetivo teórico de la actuación —evitar la salinización del agua para su suministro potable— no se sostendría. Más allá de que los nacionalistas sospechen que, en realidad, lo que se busca es alimentar el campo de golf, un acuerdo parlamentario, adoptado por unanimidad en el 2016 a iniciativa del BNG, instaba a la Xunta a buscar otras alternativas para A Toxa.

Pero es que tampoco el grupo de gobierno de Ribadumia, liderado por el popular David Castro, ve con buenos ojos lo que acaba de hacerse en el Umia. «A nós sempre nos pareceu unha solución esaxerada. Entendo que se lle esixirían todos os requisitos legais, pero o Concello non ten competencias nin medios para comprobalo. E se isto ten consecuencias, quen autorizou a obra, que foi Augas de Galicia, terá que asumilas». Castro advierte que, además del factor ambiental, defenderá siempre el uso social de un recurso esencial para su municipio, que entre otras cuestiones sustenta una playa fluvial y la práctica del piragüismo, una de sus banderas deportivas.

Con el cauce tan bajo como en esta temporada, el agua se filtra entre sus piedras, pero es incapaz de superar la altura de la estructura
Con el cauce tan bajo como en esta temporada, el agua se filtra entre sus piedras, pero es incapaz de superar la altura de la estructura MARTINA MISER

Augas de Galicia supervisa la actuación para verificar que está siendo correcta

La Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático confirmó ayer que Augas de Galicia autorizó la obra de Cabanelas. Ese permiso, explica el departamento autonómico, conlleva el cumplimiento de una serie de condiciones «e foi o resultado dun rigoroso procedemento no marco do cal se solicitaron e recomplilaron todos os informes técnicos preceptivos».

Entre la documentación requerida se encuentra un estudio realizado por la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, que exigía la habilitación de un dispositivo para garantizar el paso adecuado de los peces, de forma que puedan remontar la presa. Su objetivo, obviamente, es evitar posibles impactos sobre la fauna que habita el Umia. En este sentido, la consellería subraya que tanto agentes medioambientales como personal adscrito a Augas de Galicia «están a supervisar os traballos actualmente en execución co fin de verificar que se desenvolven e axustan ao contido da autorización outorgada».

Prohibición de baño

Independientemente de la controversia que suscita la presencia de la represa, el Concello de Ribadumia se vio obligado ayer a prohibir el baño en la playa fluvial de Cabanelas, el mismo entorno en el que se levanta la estructura. Lo hizo tras recibir una comunicación de la Consellería de Sanidade con los resultados de la última muestra de agua analizada. En ellos queda de manifiesto que los valores de contaminación microbiológica se sitúan por encima de los límites establecidos. Las restricciones se mantendrán en vigor hasta que esta situación se haya superado.

Una grulla en el tramo del Umia en el que se levanta la controvertida represa
Una grulla en el tramo del Umia en el que se levanta la controvertida represa MARTINA MISER

Los ecologistas temen que no se alcance el caudal ecológico

El Colectivo Ecoloxista do Salnés (CES) terció también en la polémica suscitada por la represa de Cabanelas para denunciar que, en un período de escaso caudal como este, el Umia queda prácticamente bloqueado: «A auga non chega a superar o nivel do rebaixe central da estrutura, e discorre unicamente entre as pedras, deixando o río interrompido e sen unha vía adecuada para o movemento dos peixes e doutras especies acuáticas».

Con ser importante, esta apreciación dista de ser la única sobre la que alerta el CES. En su opinión, la retención del agua puede alterar su funcionamiento natural en este tramo del cauce, favoreciendo su calentamiento estival y creando las condiciones idóneas para la proliferación de microorganismos y especies exóticas, además de dificultar el transporte natural de sedimentos y la circulación normal de las aguas en su tramo final.

Aumento de microorganismos

De forma paralela, el colectivo advierte que un río con menor circulación y mayor acumulación de agua puede propiciar el aumento de microorganismos. Por ello, considera imprescindible que se investigue si existe alguna relación entre este hecho y los episodios de contaminación que se detectan en la zona de baño de Cabanelas.

La entidad ha presentado ya un escrito ante Augas de Galicia y la Dirección Xeral de Patrimonio Natural. En él solicita una inspección inmediata de la represa y de su entorno, comprobando el cumplimiento del caudal ecológico, el funcionamiento de la infraestructura y la afección sobre la fauna acuática. También quiere consultar los informes y autorizaciones que dieron vía libre a la actuación y los datos de caudal disponibles en este tramo. En caso de que se confirmen sus temores, el CES insta a la Xunta a tomar las medidas precisas para recuperar la continuidad del río a todos los efectos.