Las unitarias se lanzan a la caza de alumnos para evitar el cierre

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso VILAGARCÍA / LA VOZ

RIBADUMIA

MONICA IRAGO

Al menos ocho aulas de O Salnés están amenazadas por la falta de matrícula. Un taxi traslada a los niños del CRA de Ribadumia al comedor y al Plan Madruga

19 feb 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

A partir del mes próximo los colegios abren el plazo para matricularse. Comienza entonces una época harto complicada para las escuelas más pequeñas de la comarca arousana, las unitarias. Porque de lo que suceda durante esos meses dependerá, en muchos casos, su supervivencia. No es de extrañar así que las profesoras vivan pendiente del censo, para saber cuántos niños deben escolarizarse durante el próximo curso y echar sus números. Saben que si la matrícula baja de seis alumnos deberán cerrar sus puertas. Por eso durante las próximas semanas muchos de estos centros, que escolarizan a niños de entre 3 y 6 años de edad, se verán inmersos en campañas de puertas abiertas y llamamientos a través de las redes sociales para convencer a los padres de las ventajas de estos pequeños colegios. En los últimos años, O Salnés ha perdido tres unitarias.

«Facemos unha xornada de portas abertas para que vexan como funciona o centro porque a matrícula está moi floxa», explican en el Centro Rural Agrupado (CRA) de Ribadumia. Este colegio agrupa a cuatro unitarias del municipio y ayer por la tarde decidió abrir sus puertas para que los padres interesados pudieran conocer cómo funciona. Las profesoras se temen que el aula de Sisán pueda tener problemas este año. «Precisamos un mínimo de seis alumnos para que non peche. Estivemos vendo os censos e este ano non hai nenos, pero para o ano si. O problema é que unha vez que pecha un aula non abre máis», argumentan. Tampoco las tienen todas consigo en el CRA de Meis. Aquí son las aulas de Paradela y O Marco las que están en la cuerda floja. «Nós temos que facer un traballado engadido todos os anos para que non peche o cole», explican las profesoras. El próximo martes tienen una jornada de puertas abiertas. Y en el CRA de Valga temen por el futuro de los centros de Vilarello y Ferreirós, que actualmente tienen cada una seis alumnos. «Sempre estamos na corda floxa», explica el director.

De las cuatro unitarias que existen en Vilagarcía es la de Bamio la que tiene más problemas. «Temos sete nenos e marchan dous, vamos andar xustos», explican en este centro. Aunque ya tienen constancia de que, por lo menos, parece que habrá dos nuevas matrículas. También en Solobeira cuentan con nuevas incorporaciones, con lo que se quedaría con diez alumnos. Y en Sobrán, donde tienen quince estudiantes, prevén que haya también movimiento en la época de matriculaciones. Guillán es otro de los que tiene alumnos suficientes para mantener sus puertas abiertas.