Las unitarias se lanzan a la caza de alumnos para evitar el cierre

Al menos ocho aulas de O Salnés están amenazadas por la falta de matrícula. Un taxi traslada a los niños del CRA de Ribadumia al comedor y al Plan Madruga


vilagarcía / la voz

A partir del mes próximo los colegios abren el plazo para matricularse. Comienza entonces una época harto complicada para las escuelas más pequeñas de la comarca arousana, las unitarias. Porque de lo que suceda durante esos meses dependerá, en muchos casos, su supervivencia. No es de extrañar así que las profesoras vivan pendiente del censo, para saber cuántos niños deben escolarizarse durante el próximo curso y echar sus números. Saben que si la matrícula baja de seis alumnos deberán cerrar sus puertas. Por eso durante las próximas semanas muchos de estos centros, que escolarizan a niños de entre 3 y 6 años de edad, se verán inmersos en campañas de puertas abiertas y llamamientos a través de las redes sociales para convencer a los padres de las ventajas de estos pequeños colegios. En los últimos años, O Salnés ha perdido tres unitarias.

«Facemos unha xornada de portas abertas para que vexan como funciona o centro porque a matrícula está moi floxa», explican en el Centro Rural Agrupado (CRA) de Ribadumia. Este colegio agrupa a cuatro unitarias del municipio y ayer por la tarde decidió abrir sus puertas para que los padres interesados pudieran conocer cómo funciona. Las profesoras se temen que el aula de Sisán pueda tener problemas este año. «Precisamos un mínimo de seis alumnos para que non peche. Estivemos vendo os censos e este ano non hai nenos, pero para o ano si. O problema é que unha vez que pecha un aula non abre máis», argumentan. Tampoco las tienen todas consigo en el CRA de Meis. Aquí son las aulas de Paradela y O Marco las que están en la cuerda floja. «Nós temos que facer un traballado engadido todos os anos para que non peche o cole», explican las profesoras. El próximo martes tienen una jornada de puertas abiertas. Y en el CRA de Valga temen por el futuro de los centros de Vilarello y Ferreirós, que actualmente tienen cada una seis alumnos. «Sempre estamos na corda floxa», explica el director.

De las cuatro unitarias que existen en Vilagarcía es la de Bamio la que tiene más problemas. «Temos sete nenos e marchan dous, vamos andar xustos», explican en este centro. Aunque ya tienen constancia de que, por lo menos, parece que habrá dos nuevas matrículas. También en Solobeira cuentan con nuevas incorporaciones, con lo que se quedaría con diez alumnos. Y en Sobrán, donde tienen quince estudiantes, prevén que haya también movimiento en la época de matriculaciones. Guillán es otro de los que tiene alumnos suficientes para mantener sus puertas abiertas.

Cambados y Catoira acogen las dos últimas unitarias de la comarca. En el centro de Dimo tienen actualmente once alumnos, pero cinco se van para el colegio. Aún así, confían en que haya nuevas incorporaciones. «O ano pasado viñeron cinco alumnos, pero cada ano é unha sorpresa», explica la maestra. Más complicada están las cosas en A Modia. En esta unitaria tienen actualmente ocho estudiantes, pero cuatro se marchan para el colegio. «Hubo dos niños que vinieron a buscar los papeles, pero no sabemos», asegura la profesora. Si finalmente una de esas dos matrículas falla este centro tendría que cerrar sus puertas.

Un taxi traslada a los niños del CRA de Ribadumia al comedor y al Plan Madruga

Uno de los principales inconvenientes con los que se encuentran estos colegios es con que no cuentan con comedor escolar y Plan Madruga. Eso provoca que, en algunos casos, los padres se decanten por los colegios, que sí disponen de este tipo de servicios, que les facilitan la conciliación laboral. Pero en el CRA de Ribadumia han conseguido, tras muchos años de lucha, poner a disposición de los progenitores un taxi adaptado que lleva a los niños al Plan Madruga y al comedor. El CRA de Meis está estudiando ahora un sistema similar, para no perder matrícula.

«É unha pena que pechen estas aulas. Traballamos de forma máis individualizada e en grupos mixtos, aprenden uns dos outros», explican en Ribadumia. Su principal problema era que carecían de otros servicios, con lo que algunos padres se decantaban por el colegio. Finalmente, encontraron una fórmula de transporte que permite trasladar a los niños al colegio para ir al comedor. Son el único CRA que ofrece esos servicios. En el resto de unitarias arousanas destacan la atención más individualizada y la total implicación de los padres en el aprendizaje de sus hijos como principal ventaja de este tipo de escolarización. «Es completamente diferente. Aquí los padres entran hasta dentro de clase y ven todo lo que hacemos. Hay un contacto directo con los profesores y es una escuela muy ligada a las familias», aseguran en A Modia. Insisten, además, en que tienen un sinfín de recursos y participan en todo tipo de programas. «Nós temos varios Proxecta e estamos en Voz Natura», aseguran en Valga.

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