Retiran más de mil nidos de velutina en la comarca en lo que va de año

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

RIBADUMIA

OSCAR VíFER

La caída de la hoja está dejando al descubierto una gran cantidad de avisperos. Un convenio entre la Deputación y la Universidade de Vigo dotará a Pontevedra de una estación experimental contra la avispa asiática pionera en Europa

17 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La lucha contra la velutina se ha convertido en una de las actividades cotidianas de los servicios de emergencias de O Salnés. Desde su irrupción en escena hace ya un par de años, este insecto no ha hecho más que incrementar su presencia en las localidades arousanas, que no han logrado mantenerse al margen de esta plaga. Esta ha llegado para quedarse. Y todas las estrategias desarrolladas por los Concellos se presentan como una lucha desesperada por intentar controlarla un poco.

Los trabajos se concentran en dos líneas. Por un lado, están las actuaciones de trampeo encaminadas a evitar la aparición de nuevos nidos de velutina. Por el otro, la ingente tarea de desmantelamiento de los nidos que salen adelante por cientos. Como muestra de esta realidad valga un dato: en lo que va de año, los servicios municipales han retirado ya algo más de un millar de estas estructuras, que en ocasiones, por su tamaño, parecen sacadas de películas de ciencia ficción. Es el caso, por ejemplo, del enorme nido retirado la pasada semana en Ribadumia, con más de un metro de altura.

«El martes retiramos aún cuatro nidos». Quien habla es Francisco Javier Guillán Busto, el responsable del servicio de emergencias de Vilagarcía. Es una cifra elevada, pero no extraordinaria: este año, las llamadas alertando de la aparición de estas estructuras son continuas, y «vamos por dos o tres todos los días». El cómputo del año asciende a unos trescientos nidos retirados, frente a los 236 que fueron desmantelados el año pasado en este municipio arousano. En esta época es cuando más se ven: con la caída de las hojas de los árboles, las grandes construcciones de las velutinas quedan expuestas.

En cualquier rincón

En Cambados confirman que la cantidad de nidos retirados por el servicio de Protección Civil ronda los trescientos ejemplares. «Y los que tenemos a la cola», explica Iván Marín. Además de los que, simplemente, no se pueden tocar «por la altura a la que se encuentran». En Ribadumia, donde también es Protección Civil quien se encarga de este trabajo, se reconocen desbordados por la situación. «Levamos uns trescentos no que vai de ano, pero este último mes está sendo mortal. É raro o día que non temos que pinchar dous ou tres», señala Andrés Otero, el presidente de esta organización. Él, que es también apicultor, explica el procedimiento que se sigue para desmantelar estas estructuras. «Cando nos avisan de que hai un, imos e inxectámoslle un veleno. Días despois imos retiralo, cando xa está inactivo», narra. «Témolos quitado de todos os lados. Das viñas, do chan, do medio dunha pranta de kiwi...».

También en O Grove conocen bien el problema. El servicio de emergencias ha retirado en lo que va de año 85 nidos, frente a los 28 del ejercicio anterior. Y eso que los de O Grove fueron de los primeros en poner en marcha campañas de trampeo para capturar a las reinas antes de que monten su pequeño mundo. «A principios de verán, atopamos moitos niños primarios na zona de costa», relata José Antonio Álvarez, quien destaca la precaria situación en la que se encuentran los colmenares existentes en la villa meca.

Los apicultores, efectivamente, son unos de los grandes damnificados por esta plaga. En Meis, tres de ellos han constituido un grupo de voluntarios que dedica los fines de semana a intentar desactivar los nidos de los que alertan sus vecinos. Llevan dos meses activos, y en este tiempo ya han retirado cuarenta. «Isto é unha invasión», relata Roberto Vázquez, uno de los apicultores.

Pontevedra tendrá la primera estación experimental contra la avispa asiática

La Diputación y la Universidade de Vigo se han decidido a liderar la lucha contra la la avispa asiática, y para ello acaban de suscribir un convenio por el que la Administración provincial destinará una partida de sesenta mil euros para la puesta en marcha «dunha Estación Experimental para o estudo desta nova especie que sería pioneira en Europa».

El rector Salustiano Mato resaltó que las investigaciones, que estarán coordinadas por las profesoras María Calviño y Josefina Garrido, permitirán profundizar en el ciclo biológico de la velutina. Eso permitirá, a la postre, «poñer en marcha unha batería e un protocolo de medidas que sirvan para atenuar os efectos negativos desta especie invasora», así como posibiliten una detección temprana de los nidos, antes de que se consoliden. De igual modo, se busca que los responsables de los equipos de emergencias encargados de su retirada dispongan de la formación suficiente para que distingan sin mayores problemas los nidos de velutina de los de las especies autóctonas. El resultado de la investigación traducido en pautas, recomendaciones y protocolos será transmitido a la Diputación para que esta Administración se los traslade a los servicios de erradicación de los nidos.