La intervención, promovida por el Concello, se financia con la Gastromeca
20 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.O Grove confirma su riqueza arqueológica tras la intervención, todavía en curso, de Punta Cantodorxo, un lugar en el que siempre se había sospechado de la existencia de un castro apenas estudiado en las inmediaciones del casco urbano tras ser objeto de excavaciones puntuales. «Ata o de agora non se tiña traballado seriamente nel», explicaba ayer el alcalde meco, José Cacabelos, tras confirmar que el Concello impulsa desde hace varias semanas una actuación arqueológica ejecutada por el Grupo de Estudos e Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEAAT) de la Universidade de Vigo, con Adolfo Fernández como director científico.
La intervención ha permitido detectar en el yacimiento arousano restos de las épocas castrexa y romana, según trasladan los arqueólogos, dirigida sobre el terreno por la investigadora Alba Rodríguez. La pretensión inicial era la de realizar una prospección, una serie de catas y una pequeña excavación, pero los resultados confirman que se trata de un yacimiento muy interesante que «terá que avanzar no tempo», confirmaba ayer el alcalde sin ocultar su satisfacción con el proyecto. Financiado a través de la Gastromeca, que cuenta con un presupuesto que ronda los 30.000 euros, que han servido para poner el primer grano de arena a algo que pretende ser muy ambicioso. «É un traballo de futuro. Queremos facer de Cantodorxo, xunto con Adro Vello, outro dos puntos patrimoniais e turísticos da nosa vila», señalaba Cacabelos.
Confirman desde el GEAAT que el lugar ya había sido objeto de excavaciones puntuales, pero no se había llevado a cabo una intervención sistemática dirigida a constatar la existencia de restos. La investigadora que encabeza el trabajo de campo explica que en aquellas excavaciones puntuales se habían recuperado restos animales y diferentes materiales cerámicos que datan de la Edad de Hierro. La actuación desarrollada durante este último mes permite ahora confirmar en primer término la existencia de los restos del castro, a través de cinco sondeos valorativos en varios puntos en los que se excava un espacio de cuatro metros cuadrados, dirigidos a «delimitar o xacemento e entender cómo era», cuentan los arqueólogos. De esta manera quieren comprobar si existen restos bien conservados «que permitan datar o xacemento e caracterizar a ocupación», señala Rodríguez, confirmando que en los primeros sondeos aparecieron restos de casas y material arqueológico como restos cerámicos y ánforas, que se cree que son de la época romana. Estos hallazgos permiten constatar que «houbo ocupación romana que chegaría, cando menos, ata o século primeiro despois de Cristo».
Habrá más estudios
Explica el regidor meco que estos son los primeros pasos, pues la idea es seguir trabajando en la zona de cara a final de año con otro contrato, o continuar con las labores en el 2027 con el objetivo de «seguir traballando na recuperación de patrimonio do Concello do Grove e polo tanto da nosa historia». El regidor advierte así que esta primera excavación es tan solo la punta del iceberg «de un proxecto que debera ser moi ambicioso e pode ser moi interesante».
La inversión realizada en esta ocasión, con trabajos que podrían extenderse todavía alguna semana más, ha servido para proceder al rozado de toda el área de Cantodorxo, catas en más de 75 metros cuadrados, planimetrías y trabajos con drones.
La apuesta arqueológica del Concello parece que va más allá de la intervención de esta zona, ya que el alcalde ha manifestado su intención de ampliar este tipo de trabajos al castro de la Siradella o al Castriño, en San Vicente, otros dos puntos de interés donde nunca se ha intervenido. Los investigadores de la Universidade de Vigo anuncian además que tras esta campaña se trasladarán al yacimiento de Adro Vello para iniciar una nueva intervención sobre el terreno, en el que se estudia ya la musealización.