La campaña estival dispara los gastos en los concellos de la comarca

Rosa Estévez
r. estévez O GROVE / LA VOZ

O GROVE

Martina Miser

Cacabelos pide «financiación extra» para los municipios que, ante la masiva llegada de turistas, deben reforzar unos servicios y poner en marcha otros

15 jun 2024 . Actualizado a las 11:05 h.

«Llevamos tres veranos postpandemia batiendo récords de asistencia». El alcalde de O Grove, José Cacabelos (PSOE), hace esta reflexión a las puertas de una nueva campaña estival que arranca hoy mismo, con la puesta en marcha de los servicios de las playas: A Lanzada, Area das Pipas y Area de Reboredo serán los tres arenales grovenses que tendrán servicio de socorrismo. Para poder prestarlo, el Concello ha contratado a una quincena de personas, menos de las que serían necesarias, según reconoce el alcalde. En breve se abrirán también los baños, de cuya limpieza se encargará una empresa, contratada por el Concello, que deberá dar seis repasos diarios a los sanitarios repartidos por la costa. «Y hemos contratado a ocho personas para la limpieza de playas», explica el regidor.

Y todo esto, señala el alcalde de O Grove, solo en lo que se refiere a la puesta a punto de ese gran recurso turístico que son las playas. Pero las inversiones que exige el verano en una localidad turística como O Grove van mucho más allá. «Hay que darse cuenta de que en O Grove, según los datos de la mancomunidad, en julio y agosto puede haber 30.000 personas de media diaria, 40.000 los fines de semana... ¡En un pueblo de 10.800 habitantes1. Ese incremento de población significa, por ejemplo, reforzar el servicio de recogida de basura con un camión exclusivo para la zona rural, que es donde están los cámpings». Y no solo hay que mejorar la gestión de la basura: también se disparan los gastos generados por el servicio de suministro de agua, porque «las bombas tienen que estar trabajando continuamente»; o del de saneamiento, porque a mayor cantidad de agua que depurar, mayor consumo eléctrico,

Por no hablar de cuestiones más visibles, como reforzar la plantilla de la policía local o mantener limpia la localidad. En ese sentido, el Concello se dota de cinco operarios de limpieza más, otros cinco de obras, dos chóferes, dos jardineros... «Y como ni así va a ser suficiente, vamos a contratar el desbroce de zonas rurales y urbanas con diferentes empresas de O Grove». Aún hay más: el turismo crece y cada vez es más exigente, por eso el Concello se ve obligado a negociar con comunidades de montes y particulares la cesión de terrenos para hacer aparcamientos disuasorios en zonas de playa.

Todo esto, explica el alcalde de O Grove, supone un enorme gasto, que supera con creces el medio millón de euros, según los cálculos realizados por Cacabelos. Es dinero, dice el regidor, que en buena parte sale del bolsillo la ciudadanía grovense, ya «son muy pocas las líneas de financiación específicas» para ayuntamientos en los que el turismo dispara la población. Y ese es un debate, dice Cacabelos, que habría que abrir. «Los pueblos turísticos necesitamos una financiación extra, no sé si a través de una tasa turística o a través de otras administraciones», señala el regidor meco.

El resto de la comarca

En el resto de localidades arousanas también se trabaja estos días para preparar la campaña estival. En Vilagarcía, el Concello está en pleno proceso de contratación de doce socorristas que vigilarán las tres playas de la localidad. Serán contratados durante tres meses y a jornada completa. La Xunta corre con una parte de ese gasto, pero la cantidad, dice Ravella, es insuficiente. De la misma opinión es el alcalde de A Illa, el socialista Luis Arosa. En esta localidad, que desde hace años sufre la saturación de sus playas, aspiran a contratar a seis profesionales que vigilen los arenales que tienen bandera azul. En Vilanova, otra localidad con playas que atraen a gran cantidad de gente, el Concello nunca ha solicitado socorristas.

«Nosotros el refuerzo fundamental que hacemos es en los servicios de limpieza y recogida de basura», explica el alcalde popular de Vilanova, Gonzalo Durán. Asegura que algunos de esos refuerzos ya han comenzado a aplicarse porque «desde marzo estamos teniendo gente por la Variante Espiritual». Ahora llega el verano y el bum turístico, así que la empresa concesionaria de la limpieza tendrá que hacer un esfuerzo, y el Concello contratará operarios con cargo al Plan Concellos de la Diputación.

La limpieza, un factor clave

La limpieza también es un capítulo central en el verano de Vilagarcía, donde aumentará el número de camiones que realicen los distintos tipos de recogida, mientras que la limpieza viaria se reforzará con una brigada de cinco personas. Las playas de la localidad serán objeto de una limpieza mecanizada diaria, y en ellas trabajarán manualmente, haciendo el trabajo de detalle, varios operarios que tendrán en la zona del paseo marítimo una de sus prioridades. En Cambados, dice el alcalde Samuel Lago, las personas contratadas para los servicios de limpieza forman el contingente más amplio dentro de las 23 personas que durante la temporada estival reforzarán los servicios municipales.

En ese capítulo entran, también, los auxiliares que reforzarán las policías locales. En el caso cambadés, cuentan con cuatro agentes en esta condición, por los ocho reclamados por Vilagarcía y los cuatro que ya están trabajando en A Illa. En Vilanova «también se refuerza ese servicio, aunque ahora algo menos porque tenemos a la Guardia Civil», explicaba ayer el alcalde.