Maika Makovski: «El espectáculo de esta noche en O Grove será brutal y enérgico»

leticia castro O GROVE / LA VOZ

O GROVE

CEDIDA

Una de las principales voces de la escena independiente desembarca en el escenario de la Festa do Marisco

08 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La de hoy será una gran noche para Maika Makovski, una de las principales artistas musicales del panorama independiente español, no solo porque aterriza por primera vez en el escenario de la Festa do Marisco, sino también porque compartirá escenario con una banda a la que idolatraba en su adolescencia: los británicos Kula Shaker.

—Ha llegado el día de actuar en el Marisco, una fiesta que no conoces, aunque en O Grove has estado varias veces, ¿no?

—La verdad es que no. Donde sí he estado es en la fiesta de la tortilla en Betanzos. O Grove lo conozco por el Náutico de San Vicente, que pisé por primera vez en el 2018. Había visitado la zona para hacer turismo, pero al añadir el componente humano, ese que te encuentras cuando vas a tocar, me desbordó. En Galicia he tocado mucho y además gran parte de la instrumentación de mi último disco la grabó Adrián Seijas, que es de A Coruña, así que algo se me está pegando: «Estou tentando falar galego» (ríe). Y hay otro gallego en mi banda, Adrián Martínez. Hay una implicación muy bonita.

—Incluso has puesto banda sonora a una película muy gallega, «Quien a hierro mata...». ¿Qué tal la experiencia, por cierto?

—Sí, mira qué casualidades… Productora gallega, actor y localización. Fue toda una experiencia, que no fue fácil. Me peleé mucho con la tecnología, así que finalmente lo que hice fue grabar la música para que la montaran sobre la película, no yo tener que respirar con una imagen y un ordenador. Aprendí mucho, la verdad, y me quedé muy contenta.

—Y lo importante, ¿qué se va a encontrar el público esta noche sobre el escenario?

—Se van a encontrar una fiesta, porque este show es brutal, enérgico, y además los músicos nos vamos cambiando los instrumentos todo el rato. La música es el eje. Nunca hay un centro. Es una especie de barco pirata tambaleante, un espectáculo eléctrico, humano. Ahora se tiende a buscar que todo suene perfecto, redondo, pero yo creo que el corazón y la oreja se pegan más a lo orgánico, a lo imperfecto, a eso que somos nosotros, así que creo que lo van a disfrutar.

—Tu último álbum, «MKMK», es más cañero que algunos de tus discos anteriores. ¿Puede ser que haya una especie de progresión hacia un rock más contundente?

—No, en realidad no hay una progresión. Mi carrera es mucho de salir y de entrar de una manera emocional. El primer disco fue muy eléctrico, el segundo fue más reflexivo y el tercero, más eléctrico pero más oscuro, hay álbumes más melódicos… En realidad he jugado siempre con la luz, las sombras, la introversión, la extroversión. No lo hago a propósito, es lo que me va pidiendo el cuerpo.

—¿Y qué inspira a Maika Makovski?

—Pues la última banda con la que me obsesioné fue con Spike, con sus discos de 74 y del 75. Vuelvo un poco a la música de los 70. Kurt Vile, King Gizzard & The Lizard Wizard son bandas que me gustan, les tengo el ojo puesto y voy escuchando lo nuevo que sacan.

—Entonces, seguro que estás encantada compartiendo escenario con Kula Shaker...

—Me hace muchísima ilusión, me acuerdo de su álbum K, que lo escuchaba en mi cuarto de jovencita, y es muy especial. Ojalá pudiese mandarle un mensaje a mi yo adolescente que soñaba con dedicarse a la música.