Luz para la industria subterránea del cuidado

s. g. VILAGARCÍA / LA VOZ

O GROVE

La ingente labor de la mujer en la base del tejido social protagonizó la jornada reivindicativa

09 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Entre otras muchas cuestiones que por cotidianas pasan desapercibidas y acostumbran a darse por sentadas sin más, la mujer desempeña un papel fundamental en la base misma del tejido social, en el pegamento que lo sostiene en pie. Los cuidados y el lugar nuclear de la mujer en este ámbito centraron ayer buena parte de la conmemoración del 8M en la comarca, a la que la pandemia ha conferido una visibilidad inevitable. No solo por la importancia crucial que esa labor que descansa sobre los hombros de las mujeres, no remunerada y en tantas ocasiones escasamente reconocida, gana en una situación como esta, sino también por la controversia, no exenta de actitudes interesadas, que ha suscitado la convocatoria de este año y ayer se resolvió como tantas otras reivindicaciones que han salido a la luz a lo largo de este juego de tira y afloja con el coronavirus: con absoluta seguridad cuando las cosas se hacen bien.

En el caso de Vilagarcía, la lectura del manifiesto del Consello Local da Muller corrió a cargo de Esther Gago Durán, Sandra Martínez Martínez y Gladys Otero Guerra, tres trabajadoras del servicio de ayuda en el hogar. El texto aprobado por el pleno incorporaba datos que deberían dar mucho que pensar. Si fuesen tenidos en cuenta en clave económica, los cuidados no remunerados que las mujeres asumen equivaldrían en España al 26,2 % del producto interior bruto, un peso idéntico al de la industria.

La lectura discurrió en Ravella con la asistencia de algo más de medio centenar de personas. Poco después concluía en la plaza de Galicia una marcha que convocó la CIG y se repitió en Cambados y O Grove. La reivindicación festiva del feminismo, con una participación similar a la del acto municipal, se cerró con Tempestades de sal, un tema de Sés que puso un paréntesis hasta las ocho de la tarde, momento en el que la concentración de O Soño de Lilith recobró el pulso del 8M.