vilagarcía / la voz

Entre otras muchas cuestiones que por cotidianas pasan desapercibidas y acostumbran a darse por sentadas sin más, la mujer desempeña un papel fundamental en la base misma del tejido social, en el pegamento que lo sostiene en pie. Los cuidados y el lugar nuclear de la mujer en este ámbito centraron ayer buena parte de la conmemoración del 8M en la comarca, a la que la pandemia ha conferido una visibilidad inevitable. No solo por la importancia crucial que esa labor que descansa sobre los hombros de las mujeres, no remunerada y en tantas ocasiones escasamente reconocida, gana en una situación como esta, sino también por la controversia, no exenta de actitudes interesadas, que ha suscitado la convocatoria de este año y ayer se resolvió como tantas otras reivindicaciones que han salido a la luz a lo largo de este juego de tira y afloja con el coronavirus: con absoluta seguridad cuando las cosas se hacen bien.

En el caso de Vilagarcía, la lectura del manifiesto del Consello Local da Muller corrió a cargo de Esther Gago Durán, Sandra Martínez Martínez y Gladys Otero Guerra, tres trabajadoras del servicio de ayuda en el hogar. El texto aprobado por el pleno incorporaba datos que deberían dar mucho que pensar. Si fuesen tenidos en cuenta en clave económica, los cuidados no remunerados que las mujeres asumen equivaldrían en España al 26,2 % del producto interior bruto, un peso idéntico al de la industria.

La lectura discurrió en Ravella con la asistencia de algo más de medio centenar de personas. Poco después concluía en la plaza de Galicia una marcha que convocó la CIG y se repitió en Cambados y O Grove. La reivindicación festiva del feminismo, con una participación similar a la del acto municipal, se cerró con Tempestades de sal, un tema de Sés que puso un paréntesis hasta las ocho de la tarde, momento en el que la concentración de O Soño de Lilith recobró el pulso del 8M.

En Catoira, el delegado provincial de la Xunta, Luis López, acompañó al alcalde, Alberto García, en una visita al colegio Progreso. Lo hizo para felicitar a la comunidad educativa, y especialmente a los pequeños de primer curso de Primaria, cuyo cartel con el lema Pasiño a pasiño en pro da igualdade fue escogido entre 123 propuestas planteadas desde toda Galicia para representar el espíritu de la lucha por la igualdad. En Valga, la concejala de Igualdade, Begoña Castro, y sus compañeras Carmen Gómez y Malena Isorna inauguraron la exposición Valga leva nome de muller, que recoge dibujos, retratos y fotografías dedicados a madres y abuelas.

El Concello de O Grove, por su parte, falló el concurso de fotografía del día internacional de la mujer, cuyos premios recayeron en Vicente Guill Fuster, de Castalla (Artista luchadora), David Piqueras, de Sagunto (Artista), José Ángel Arias, de Madrid (Más que la manicura) y Antonio Atanasio Rincón, de Ciudad Real (Como una madre).

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