«Pasei unha desesperación enorme, pero o peor foi o frío»

El domingo por la noche estaba faenando al camarón cuando cayó al mar; tardaron una hora en auxiliarlo


O Grove / la voz

Guillermo Martínez nunca se había visto en semejante tesitura. El domingo, cuando estaba largando las nasas del camarón entre las bateas próximas a la isla de A Toxa, resbaló y se cayó al mar. Eran alrededor de las ocho de la tarde y todavía tardarían más de una hora en rescatarlo. Se le hizo eterna. «Pasei momentos dunha angustia e desesperación enorme, pero o peor foi o frío», relataba ayer ya repuesto del susto.

En un principio trató de alcanzar la lancha en la que estaba faenando, pero no pudo y optó por nadar los treinta o cuarenta metros que lo separaban de la batea más próxima. Desde allí empezó a gritar pidiendo auxilio hasta que vio asomarse a Antonio, otro marinero de O Grove que a esa hora trabajaba con los aparejos en la zona. Eran las 21.15 horas y ya pudo respirar tranquilo.

Una vez en tierra firme ni siquiera quiso asistencia médica. Se fue para su casa, se duchó y procuró entrar en calor. Su mujer ya estaba preocupada porque, aunque no sabía nada del incidente, sospechaba que algo extraño pasaba al ver que Guillermo estaba tardando más de lo habitual.

Emergencias ya no intervino

A esa hora, los servicios de emergencias de O Grove ya habían recibido el aviso del 112 de que un hombre había caído al mar, pero enseguida corrió la noticia de que lo habían rescatado y no llegaron a intervenir.

Guillermo Martínez fue ayer el foco de atención en el puerto grovense. Los medios de comunicación lo buscaban y más de un compañero se interesó por su peripecia. Él prefiere pasar página y espera no tener que pasar por una situación similar. «Verse no medio da noite só no mar é moi duro», relataba ayer.

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