La presencia de plástico flotando se dispara en el mar de Arousa

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

O GROVE

El instituto BDRI detecta, tras un estudio de cinco años, probabilidades de hasta el 60 % de encontrar bolsas o botellas en el interior de la ría y en sus aguas exteriores

17 dic 2019 . Actualizado a las 20:48 h.

Un aviso antes de que todo esto se nos vaya de las manos. Estas son las conclusiones de cinco años de trabajo a cargo del Bottlenose Dolphin Research Institute (BDRI), la organización que, desde O Grove, estudia el estado de la fauna y de las aves marinas. En el 2014, el instituto emprendió un seguimiento de los plásticos de cierto tamaño que flotan en el entorno del mar de Arousa. La zona de muestreo incluye el interior de la ría, pero también sus aguas exteriores, con incursiones al norte y al oeste de los archipiélagos de Cíes y Ons. Ayer, el BDRI hizo público el análisis de los datos correspondientes a las campañas del 2017 y el 2018. Ojo, porque sus miembros han recorrido más de ocho mil kilómetros a bordo de su embarcación, firmando 132 jornadas en alta mar, cada año, entre enero y noviembre, y una recogida de muestras con una frecuencia de veinte minutos. Pues bien, su lectura resulta alarmante. El mapa que resume este esfuerzo mide la probabilidad de hallar plástico en las zonas señaladas. Hay amplias áreas en la que dicha probabilidad alcanza el 60 %, con una presencia especialmente preocupante en el entorno de Sálvora y en mar abierto, frente al parque nacional Illas Atlánticas.

Es, reconoce Bruno Díaz, doctor en Ecología y director del instituto, «una imagen impactante, pero fácil de comprender». Y altamente preocupante, porque, explica Díaz, el macroplástico flotante representa apenas el 30 % de la materia plástica real que se encuentra en el mar. Es decir, el volumen de plástico, no solo frente a las Rías Baixas, sino también en sus aguas interiores, puede triplicar fácilmente el que se observa en la superficie.

Esta situación provoca un problema medioambiental de primer orden. Porque la fauna marina confunde los plásticos con alimento y su ingesta provoca, en demasiados casos, la muerte. No fue lo que sucedió con la tortuga del Caribe hallada esta semana sin vida en la boca de la ría de Vigo. Pero los biólogos de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños encontraron plástico en su estómago.