El inconfundible flequillo del quinto beatle

Chesqui se fue a por todas en la campaña de 1999 en O Grove


Escribir sobre Liverpool estos días equivale a hacer un ejercicio de contención para evitar la multiplicación de chistes y gracejos de corte futbolero. Ya saben, que si los cuatro de Liverpool desde el martes no son los Beatles, y este tipo de cosas. Sin embargo, convendrán conmigo en que a la vista de esta fotografía, que cumple ahora veinte años, resulta inevitable pensar en Lennon, McCartney, Harrison y Starr. Centremos el asunto. Francisco López alumbró en su día el epítome de una candidatura independiente en O Grove. Bajo el nombre de guerra de Chesqui, nuestro hombre intentó en varias ocasiones convencer a la parroquia meca de la conveniencia de que depositase el gobierno municipal en manos de una organización sin ataduras más allá de A Lanzada. Albacea de las siglas del histórico Partido Galeguista, también trató de desbrozar la vereda electoral por esa vertiente, apadrinando a Fredi Bea y abrazando como banda sonora No Me Llames Iluso, aquel temazo de La Cabra Mecánica. Aunque ni en un caso ni el otro el invento funcionó, Chesqui dejó para el recuerdo algunas pinceladas geniales. A López le iba la percusión. No se arrugó a la hora de aceptar nuestra invitación para lanzarse a un solo, en plena calle, con una batería cedida gentilmente por Musical Duende. No sé si saben que fue Astrid Kirchherr, la novia alemana de Stuart Sutcliffe, un beatle seminal que abandonó la banda a las primeras de cambio, quien convenció a los chavales de que se dejasen unas buenas guedellas para, a continuación, cortarles el flequillo a escuadra y cartabón. El resto es bien conocido. Aquellos tipos hicieron historia, y en esta esquina del mundo un vecino de O Grove encontró su peinado. Después, los Beatles permitieron que su pelo siguiese creciendo. Lo mismo hizo Chesqui, que hoy luce una espléndida melena, alejado ya de la complicada escena política meca. Gafas tipo Gandhi, traje y corbata impecables, buen estilo con las baquetas... El perfecto quinto beatle no ganó en 1999, pero cosechó tres concejales. No estuvo mal. Como tampoco el título de la canción que él mismo proponía para meterle base rítmica: «O Grove, terra linda coma hai poucas». Ahí queda eso.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El inconfundible flequillo del quinto beatle