Las AMPA exigen que el transporte deje de alterar los horarios escolares

Las asociaciones reclaman a Educación que emplee el criterio de la conciliación al diseñar el nuevo plan de buses integrados


vilagarcía / la voz

Seguramente todo el mundo conoce algún colegio cuyos horarios no son, precisamente, los más indicados para llevar una vida ordenada. Chavales que entran en la escuela al filo de las diez de la mañana y salen más cerca de la hora de merendar que de la comida. Sucede en el centro de Rubiáns y en el Valle-Inclán de O Grove. En otros puntos no hay manera de encauzar con cierta lógica el servicio de comedor, como ocurre en el Rosalía de Castro de Carril. Por fin, nadie parece haber tenido en cuenta que los alumnos de Catoira que cursan bachillerato en el instituto Miguel Ángel González Estévez tienen una vida, como el resto del mundo. Todos estos ejemplos cuentan con un elemento en común: el transporte escolar, que condiciona hasta extremos insospechados el momento en el que se abren y se cierran las aulas.

El alcalde de O Grove, sin ir más lejos, ha denunciado en más de una ocasión este tipo de problemas, que convierten la conciliación en un concepto inalcanzable. Ahora, la Confederación Galega de ANPA de Centros Públicos (Confapa) acaba de advertir a las asociaciones de madres y padres de alumnos que la Xunta está a punto de emprender la segunda fase del plan de transporte público por carretera, en la que se desarrollará plenamente la integración de las rutas escolares con las de viajeros en general. «Queremos reclamar da consellería que se regularicen aqueles horarios de centros escolares que se atopan completamente fóra do que se entende razoable e compatible coa conciliación familiar, e que teñen como causa os contratos de transporte e a sobreexplotación do material por parte das empresas concesionarias», indica el presidente de Confapa Galicia, Rogelio Carballo, en un escrito que circula ya entre las AMPA arousanas.

Relación de centros afectados

El objetivo consiste en que cada centro que tenga dificultades con sus horarios, motivadas por el servicio de transporte, se lo haga saber a la confederación, de forma que pueda elaborar una relación que transmitirle a Educación para que introduzca las modificaciones pertinentes.

Confapa insta a las asociaciones a que hagan constar cualquier otra cuestión relativa al servicio, porque este es el momento de solucionarla o, en caso contrario, convertir los problemas en obstáculos crónicos que se pueden prolongar durante décadas. En el instituto de Carril, desde luego, los padres lo tienen claro: «Queremos que el transporte no sea el que decida los horarios de nuestro centro, sino que sea toda la comunidad educativa la que decida los mejores horarios», explican los portavoces de la AMPA, que ya recogen opiniones entre sus asociados.

Los problemas del bus y las clases por la tarde en Carril

La AMPA del IES Miguel Ángel González Estévez pone un ejemplo. El curso pasado, los padres se plantearon la posibilidad de suprimir las clases del martes por la tarde para aplicar un horario semejante al del Castro Alobre, cuyas aulas solo funcionan en horario de mañana. La empresa concesionaria del bus escolar no modificó sus frecuencias e imposibilitó la iniciativa. La asociación ve ahora en el diseño del plan de transporte la oportunidad de abrir el debate de forma definitiva.

Un proceso que le dio la vuelta a todo para no contentar a nadie

El plan de transporte público de viajeros por carretera es resultado directo de la sentencia del Tribunal Supremo que, hace ahora dos años, anuló un primer diseño de la Xunta para modernizar las añejas concesiones de las líneas de autocares. Prácticamente todas ellas quedaron caducadas de forma automática, y las restantes lo estarán a lo largo del 2019. Para que las rutas no quedasen vacías, la Consellería de Infraestruturas e Vivenda obligó a las compañías a continuar trabajando hasta el pasado mes de agosto, dando a las concesionarias dos opciones: renunciar a seguir gestionando las líneas que operaban o continuar haciéndolo hasta el 2019. 

Fue así como, en otoño, la consellería activó la primera fase del nuevo plan, modificando aquellos servicios que fueron abandonados y sacándolos a concurso. Mientras tanto, continúa trabajando en la segunda fase, que entrará en vigor el año que viene y desarrollará a fondo la idea de integrar el transporte escolar y el servicio general de viajeros. Precisamente el proceso que las AMPA quieren aprovechar para acabar con la tiranía de los horarios descabellados.

Por lo pronto, el tramo inicial de la reforma no parece haber contentado a nadie. Ni a los usuarios, que se quejan de un recorte de servicios que ya eran escasos y a punto estuvo de obviar a las estaciones, ni a las empresas, que aseguran que existen flecos sueltos por todas partes, ni siquiera a la propia consellería, que pide paciencia hasta que pueda desplegar su sistema al completo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Las AMPA exigen que el transporte deje de alterar los horarios escolares