O Grove desafía la maldición de O Meco

Paradanda estrena el miércoles el séptimo montaje que se realiza en el municipio del texto de Franco Calvete. En él actúan tres vecinos que ya lo hicieron en 1977


o grove / la voz

Pocas obras han triunfado tanto en O Grove como O señor feudal ou ¿quen matou ao meco? A pesar de que sus estrenos siempre fueron multitudinarios, hay quien habla de miles de asistentes en una sola función, el montaje solo se ha realizado seis veces en el municipio. En ello quizás tenga algo que ver la supuesta maldición que, se dice, rodeó siempre a todo lo que se relacionó con esta obra. Desde su autor, Francisco Franco Calvete que murió sin verla estrenada, a los actores que participaron en la misma, algunos de los cuales fallecieron incluso antes de poder subirse a escena. Pero en la asociación Paradanda Mecos no creen en supersticiones. Por eso, de la mano del director Anxo Meis han decidido afrontar el séptimo montaje de estos textos. Y han logrado despertar una gran expectación. El estreno se hará coincidiendo con la celebración del San Martiño: el próximo miércoles a partir de las seis de la tarde.

«Nós non cremos niso. Imos tirar para adiante». Quien habla es Juan Ramón Outeda, presidente del club de remo Mecos. A él acudió Anxo Meis para proponerle, el pasado mes de abril, realizar un montaje con la obra de O Meco. «Fai 19 anos que non se representa. Colguei unha foto no Facebook e de aí empezou a saír xente de debaixo das pedras», asegura el ahora director de la obra. Es su primera vez en este puesto. Pero tampoco cree en maldiciones. «Non creo nesas cousas, se é de pasar vai pasar igual, fagamos a obra ou non», asegura. Explica que antes, este texto se representaba una vez cada diez años. Pero esto dejó de hacerse «e os que teñen menos de trinta non se acordan da obra». Lo contrario sucede entre los mayores. «A xente de oitenta anos sabe as cancións e a obra ao dedillo», afirma.

Tres veteranos

Entre el plantel de actores que se subirá al escenario de la casa de cultura están tres veteranos. Y es que José Túñez ya hizo el mismo papel de Roque en la función del año 77 y Francisco Bea actuó de Martín ese mismo año, en el 96 y lo hará de nuevo ahora. Veterano también es el juez, Carlos Álvarez. «Fóra meigas», dicen cuando se les pregunta por la maldición. «A maldición foi a de dous que se coñeceron na montaxe do 77 e se casaron. Aínda o están, iso si que é maldición», bromean. Han conseguido sorprender al director, «porque recordan perfectamente os seus papeis de hai anos», explica Meis. De aquel estreno del año 77 guardan muy buenos recuerdos. «Foi unha marabilla, a obra estivo oito días en cartel e máis que a deixaran», explican.

Los responsables de Paradanda Mecos han decidido realizar este montaje desde cero. Vestuarios y escenarios, todo se está haciendo nuevo y en cuestión de semanas. De ahí que los responsables de la asociación lleven días trabajando muy duro. Además, han logrado la colaboración de otros vecinos. «Da xestión de todo estase encargando a directiva do club», relata Meis.

Aunque los preparativos comenzaron antes del verano, no fue hasta el pasado mes de septiembre que se pusieron en serio a trabajar. «É complicado xuntar a tanta xente para ensaiar», explica el director, pues por el escenario pasarán una veintena de personas. «Os que máis papel teñen, ademais de que isto se lles dá ben, son os que teñen un traballo que lles permite ter tempo para estudar», añade. La obra será en riguroso directo y se contará también con música en el escenario. «Outras veces fíxose con son gravado ou dobrado pero eu prefiro que sexa en directo, algo natural», argumenta.

El resultado final de todo este trabajo, de todo este esfuerzo, se podrá ver el miércoles y todo apunta a un nuevo estreno multitudinario, pues este séptimo montaje ha conseguido despertar una gran expectación entre los vecinos. O Meco volverá a triunfar sobre las tablas. Seguro.

La pieza cosechó grandes éxitos de público todas

las veces que se llevó a escena

Una obra que se representó en el cine Besada, en O Marino y en la casa de cultura

O Grove precisa un auditorio. Esta fue también una de las frases más repetidas entre los integrantes de Paradanda Mecos durante los últimos ensayos. Y es que en la casa de cultura, donde tendrán lugar las representaciones, apenas entran 190 sillas. Para una obra que acostumbra a reunir a medio millar de personas en sus estrenos, el recinto se queda claramente pequeño. «Este non é sitio para facer esta obra», argumenta uno de los actores.

Uno de los montajes se hizo en el viejo cine Besada. «Aquelo foi unha preciosidade», recuerda uno de los que participó en aquella obra. Luego le tocó a O Marino, que se llenó durante los ocho días de la función. Estas salas tenían una media de medio millar de butacas, a mayores de la gente que cabía de pie. Un aforo que queda muy alejado del de la casa de cultura de O Grove. «Os políticos do Grove teñen que mollarse e facer un auditorio», reclama otro de los actores.

Así las cosas se espera que las entradas para las cinco representaciones, que se pusieron a la venta el pasado viernes, vuelen. «Hai xente que nos pide trinta entradas, iso é imposible», explica Meis. El director reconoce que la obra ha despertado mucha expectación y por eso se muestra dispuesto a repetirla las veces que haga falta. «Ninguén vai quedar sen vela. Se fai falla faremos máis funcións en decembro», asegura.

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