Éxito de la iniciativa de los vecinos de Paradela para recaudar fondos
27 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Años llevan ya las vecinas de la parroquia de Paradela, en Meis, haciendo deporte. Empezaron con unas clases de Pilates y, posteriormente, decidieron pasarse al crossfit, esa disciplina que está tan de moda porque combina ejercicios de cardio y fuerza para mantenerse en forma. El problema es que como las clases las imparten en el teleclub del municipio carecen del material necesarios para ejercitarse. Así que este fin de semana decidieron organizar una sesión deportiva, con brunch incluido, para recaudar fondos. Fue todo un éxito.
«Somos once persoas que nos xuntamos dúas veces por semana, pero non temos material deportivo ningún», cuenta Elena Lede, una de las promotoras de esta iniciativa. Así que, hablando con sus compañeras, decidieron poner en marcha una actividad que les ayudara a recaudar fondos. Pensaron en una sesión de crossfit, que ellas practica de la mano de su profesor Mika Torres. Y le añadieron un brunch de aldea, para que los participantes pudieran reponer fuerzas después del entrenamiento.
«Contábamos con que xuntaríamos 50 persoas como moito», añade Lede. Así que su sorpresa fue mayúscula cuando llegaron a las 90 inscripciones. «Conseguimos nove patrocinadores da zona, pero tamén doutros sitios como Pontevedra, e apuntouse xente de todos os arredores», explica sorprendida Patricia Iglesias, otra de las promotoras de esta iniciativa. Recibieron todo el apoyo del Concello y de la comunidad de montes de Paradela, que les cedieron todas las instalaciones del campo de A Boca, donde tuvo lugar el evento.
Así que a las once de la mañana del domingo, noventa personas de todas las edades y condiciones físicas se dieron cita en el lugar convenido ataviados para la ocasión. Entre ellos estaba la alcaldesa, Marta Giráldez, que también se sumó a esta curiosa iniciativa. Al ritmo que marcaba el profesor Mika Torres, hicieron sentadillas, burpees, flexiones y abdominales, todo bajo un sol que empezaba a calentar lo suyo. Pequeños y mayores sudaron bien la camiseta, mientras la organización estaba muy pendiente de todos ellos y repartía agua entre todo el que lo necesitaba. Una hora estuvieron trabajando duro, hasta que la clase se dio por terminada.
Llegó entonces el momento del brunch de aldea, como lo definieron las participantes. Y en unas mesas instaladas a la sombra de los árboles, los asistentes dieron buena cuenta de todo lo que había, que era mucho. Frutas, yogures, fiambres, tostadas y algún que otro dulce estaban a su disposición en un banquete en el que no faltó de nada. «Temos unha zona de comida doce e outra de salgada. Todo moi san», contaba Lede.
La sesión fue todo un éxito, sobre todo, porque las promotoras consiguieron el dinero suficiente para adquirir el material deportivo con el que van a poder seguir ejercitándose. Ayer todavía no tenían muy claro qué podrían comprar, pero en su lista de deseos había «mancuernas, balóns deportivos, pesas e cintas de TRX», contaba Lede. Todo lo necesario para que estas vecinas de Paradela sigan manteniéndose en forma.