Sin pulpo en Santa Marta, los callos de Meis solo en tapa y Meaño cancela su fiesta del vino

Pese al goteo de suspensiones, este fin de semana en Barrantes sonaran las gaitas y las bombas de palenque por San Cristóbal


vilagarcía / la voz

Alguna fiesta habrá este verano, pero serán muy descafeinadas. Los grandes citas del Albariño o la Romaría Vikinga se han cancelado y, a lo sumo, se organizará alguna actividad paralela para recordar que el primer fin de semana de agosto no es una fecha cualquiera. Tampoco hubo Festa do Tinto en Barrantes ni habrá fiestas gastronómicas en A Illa. Y a la espera de lo que se decida con la Festa da Auga de Vilagarcía, se siguen sucediendo las noticias sobre cancelaciones.

La comisión de Santa Marta confirmó ayer que no habrá fiesta este año en Pontearnelas como consecuencia de la alerta sanitaria, de modo que los amantes de la tradición tendrán que buscar otra ocasión para disfrutar del delicioso pulpo á feira.

El Concello de Meaño anunciaba también ayer la suspensión de la Festa do Viño prevista para los días 17, 18 y 19 de julio, así como de la Festa dos Muíños, la Mostra Labrega de finales de mes y la Carreira Popular que se disputa en septiembre.

En Meis tampoco habrá la Festa dos Callos que se celebra cada año coincidiendo con San Benito, pero en los bares no faltarán los garbanzos con chorizo. El Concello ha organizado la «Tapacallo 2020», que tendrá lugar los días 4, 5, 11 y 12 de julio en catorce establecimientos del municipio. Con cada consumición se servirá, gratis, una tapa de callos y se repartirán folletos que se deberán sellar en los locales; quien acredite haber estado en siete bares entrará en el sorteo de vales compra de 50 y 100 euros para gastar en el comercio local y de diez lotes de vino.

Una fórmula parecida se seguirá en la Festa do Mexillón e o Berberecho de Vilanova; no habrá conciertos ni carpa de degustación, pero se organizará alguna iniciativa para promover el consumo de estos mariscos en los bares.

Cine y música

Los concellos buscan alternativas para no perder las tradiciones y mantener el pulso del verano, pero las limitaciones que impone la pandemia obligan a prescindir de actos multitudinarios. De manera que la contraprogramación de la nueva normalidad se nutre de conciertos de pequeño formato, sesiones de cine y otras propuestas de ocio. Esta noche hay dos ejemplos en la comarca. Vilagarcía abre el Clasclás, a las 22 horas en el parque de Castro Alobre, con una sesión de Clásica's Chill, cuyo peso recaerá sobre Carlos Crespo en los platos y los músicos Christian Silva y Xosé Piñeiro. En Vilanova arranca el autocine con la proyección de la película Yesterday; la cita es a las 22 horas en la explanada-aparcamiento de As Sinas, donde se podrá estacionar desde una hora antes para coger sitio, con entrada gratuita. Mañana la música sonará en atrio de la iglesia de San Salvador de Meis (21.30 horas) de la mano de la Banda Cultural y en Ribadumia inician las «Noites de Verán» con la proyección de la película Shazam, a las 22.30 horas en la carballeira de Barrantes.

La oferta estival es amplia en toda la comarca, pero prescindiendo de verbenas, atracciones y demás. Eso no quiere decir que las bombas de palenque se silencien para siempre. Esta tarde estallarán en el cielo de Barrantes con motivo de San Isidro, donde la comisión ha decidido mantener el cartel de las fiestas y los actos religiosos. Habrá pasacalles a cargo de Os Carballeiras y mañana sus gaitas volverán a sonar en Ribadumia en honor a San Cristóbal.

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