Barro-Meis tiene ya trajín industrial

«Por fin isto parece un polígono e non un deserto», se oye a los trabajadores del parque


Pontevedra

El polígono de Barro-Meis, ubicado en un lugar estratégico por su cercanía a Pontevedra y Vilagarcía y con conexión prácticamente directa a la AP-9, se cruzó en sus inicios con un mal bicho que se llevó por delante todos sus encantos. Se trató, cómo no, de la crisis. Pese al mimo con que la Diputación lo trató, haciendo distintas rebajas en el precio del suelo y promocionándolo por pasiva y activa, el parque tardó en coger ritmo. En verano la Administración dio unas cifras de venta de predios considerable para los tiempos revueltos que corrieron y corren ?los datos de este último estío apuntaban a que había 33 parcelas vendidas y 40 libres?. Sin embargo, pese a que se reservaba y vendía espacio, el polígono no acababa de sacudirse esa imagen de desierto. ¿Por qué? Porque uno transitaba por él en una mañana laborable y allí apenas había ambiente. Ahora las cosas cambiaron. Y cambiaron para bien. Aunque las parcelas vacías siguen llamando la atención, el parque industrial parece lo que es; un sitio con trajín laboral y abundante movimiento de coches y camiones.

El cambio se visualiza nada más llegar al parque industrial. La gasolinera que abrió hace unos meses sirve de termómetro. En la mañana de un día laborable, en un espacio de media hora, pasan por ella más de veinte vehículos. La mayoría son turismos, pero hay algún que otro camión.

Toca luego pasar revisión al parque. Se nota enseguida que el impulso más grande para que este parezca un polígono se dio cuando comenzó a operar la nave de Estrella Galicia, en el mes de marzo de 2017. Pero, en la misma zona, también se ve trajín en un almacén de frutas y en un nave de autocares. Por la acera pasan dos trabajadores del parque y, al preguntarles por el ambiente, dicen: «Por fin isto parece un polígono e non un deserto».

Si uno entra en el vivero de empresas de la Diputación, que por fuera da la sensación de no tener movimiento, se topará con un buen número de oficinas en funcionamiento y proyectos empresariales en marcha. Si uno avanza hacia el interior del parque es cierto que quedan muchas zonas vacías, a la espera de ocupación, pero otras se van llenando, como el entorno donde opera una empresa de prefabricados de hormigón. Dicen unos y otros que el parque se revolucionará cuando Froiz ocupe las parcelas que adquirió. De momento, este gigante de la alimentación lo que hizo fue construir un enorme muro de piedra para cercar su espacio. Ahí se espera que Froiz dé cabida a una central logística.

Al igual que Froiz, hay otros empresarios con terrenos comprados que aún no se instalaron. Lo contaba el responsable de Frutas Moncho: «Temos o terreo, pero queremos ir con calma».

Trabajado0res y empleados del parque parecen contentos con el polígono de Barro-Meis. Pero a nada que se les pregunten salen a relucir algunas quejas que, por cierto, están en boca de todos. La primera de ellas tiene que ver con la falta de alumbrado público. Y es que, aunque las farolas están colocadas, no funcionan, así que de noche no se ve en el recinto de naves. Eso lleva aparejada dos consecuencias, como indicaba un industrial que opera en la zona: «Estamos máis expostos aos roubos nas nosas naves e, o que é máis perigoso, o persoal está máis exposto, sobre todo o que chega ou sae de traballar de madrugada». Alguna empresa tiene seguridad privada, pero aún así se insiste en que el alumbrado es más que necesario. El alcalde de Barro, Xosé Manuel Fernández Abraldes, está al tanto de este asunto. Recuerda que en el polígono hubo un robo de cable del alumbrado y señala que la Diputación está pendiente de un proyecto para restablecer la iluminación publica. Precisamente, desde la entidad provincial hablan en la misma línea y señalan que están trabajando para rematar con este problema.

Otra de las quejas que se repite hasta la saciedad tiene que ver con algo imprescindible para el funcionamiento de cualquier empresa hoy en día: la velocidad de Internet. En el polígono, sea por lo que fuere ?dependiendo a quien se le pregunte se señalan problemas distintos relacionados con las nuevas tecnologías? no hay una velocidad de Internet adecuada y esa circunstancia preocupa a muchas firmas. La Diputación está al tanto y trabaja para mejorar esa cuestión. 

Beatriz Cochón: «Abrimos hai uns meses e vainos mellor do que esperabamos»

Beatriz Cochón tiene ya un negocio en marcha en el polígono de Barro-Meis. Se trata de la gasolinera de bajo coste ?aunque con personal? que está a la entrada del parque. Cochón está gratamente sorprendida de cómo van las cosas: «Abrimos hai uns meses e vainos mellor do que esperabamos. A verdade é que estamos tendo unha boa acollida entre a clientela, tanto entre usuarios do parque como entre quen ven a propósito», indica. Mientras habla, en su gasolinera repostan varios vehículos a la vez. 

Fernando Romero: «Estamos deseando instalarnos, apuramos al máximo la obra»

Fernando Romero es el director general de EDF Solar, una empresa que se ha convertido en referente nacional de soluciones energéticas de autoconsumo. Su sede está en Pontevedra, repartida en naves de alquiler y oficinas. Pero la firma tiene terrenos en Barro-Meis y está levantando allí una nave: «Estamos deseando instalarnos, apuramos al máximo la obra», dice Romero. El edificio, por supuesto, será autosuficiente en cuanto a electricidad y contará con una estética llamativa y acristalada. 

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